Democracia y Justicia

¿Por qué es tan importante la libertad de expresión en una democracia? 5 razones

¿Por qué es tan importante la libertad de expresión? ¿Por qué es un principio fundamental para una democracia? ¿Qué tratamiento está recibiendo? ¿Cómo protegerla?

por Eleanor Brooks

¿Qué es la libertad de expresión?

La libertad de expresión es uno de los pilares fundamentales que sostienen el proceso democrático y protegerla es esencial si queremos vivir en una sociedad justa e igual para todas las personas. No hacerlo debilita la democracia.

Cada vez que compartes una noticia en las redes sociales, asistes a una protesta o escribes a un político local sobre un tema que te preocupa, estas ejerciendo tu derecho a la libertad de expresión. Sin embargo, no cualquier forma de expresión se considera libre. Por ejemplo, discutir en la mesa sobre si hay que comer o no las verduras no se considera libertad de expresión.

La libertad de expresión existe cuando la ciudadanía puede expresar su opinión (también cuando es crítica con el gobierno) sin temer consecuencias perjudiciales, como ir a la cárcel o recibir amenazas de violencia.

En el año 2000, la libertad de expresión se consagró como derecho fundamental en el artículo 11 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea:

  1. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o de comunicar informaciones o ideas sin que pueda haber injerencia de autoridades públicas y sin consideración de fronteras.
  2. Se respetan la libertad de los medios de comunicación y su pluralismo.

    1. Puja por la verdad

    Para que la ciudadanía pueda tomar decisiones significativas sobre cómo quiere que funcione la sociedad, debe tener acceso a información veraz y precisa sobre una amplia diversidad de temas, y esto solo puede darse si la gente se siente segura a la hora de expresar los problemas que afectan a sus comunidades.

    Proteger la libertad de expresión favorece que la gente se pronuncie públicamente, facilitando así que se aborden los problemas sistémicos desde dentro. Asimismo disuade los abusos de poder, cosa que a la larga beneficia a todo el mundo.

    2. Obliga a todos a rendir cuentas

    Cuando se celebran elecciones, la ciudadanía tiene la oportunidad de pedir cuentas a sus políticos. Para decidir a quién votan, necesitan saber cómo ha actuado un partido político mientras ha ejercido el poder y si ha cumplido sus promesas electorales.

    Los medios de comunicación y las organizaciones de la sociedad civil (OSC) informan sobre los problemas sociales más importantes y contribuyen así a generar una percepción social sobre la actuación del gobierno. Sin embargo, esto solo resulta útil si tienen libertad para cubrir con veracidad las cuestiones que implican una crítica al Estado.

    3. Participación activa de la ciudadanía

    Las elecciones y los referendos son una buena oportunidad para que la ciudadanía marque el rumbo de la sociedad, pero solo se celebran cada tantos años.

    La libertad de expresión refuerza otros derechos fundamentales como la libertad de reunión, la ciudadanía la ejerce para influir en la toma de decisiones públicas asistiendo a protestas, manifestaciones o participando en campañas.

    Esto permite que proteste ante una decisión poco popular, como la prohibición del aborto en Polonia, o que le demuestre al gobierno que quiere que actúe de forma más contundente en relación a una cuestión importante. Cuando las calles de Alemania se llenaron de cientos de miles de personas protestando por la guerra en Ucrania, el gobierno recibió el mensaje de que la gente apoyaba las sanciones fuertes contra Rusia.


    4. Promueve la igualdad de trato de las minorías

    En una sociedad democrática todas las personas deben ser tratadas de forma equitativa y justa. Sin embargo, a menudo no se tiene en cuenta a los grupos minoritarios que están infrarrepresentados en el gobierno y sus opiniones son ignoradas en favor de las del grupo social dominante.

    Los grupos marginados pueden lograr apoyo público para su causa por medio de campañas y hablando abiertamente de los problemas que afectan a sus comunidades, aumentando así su capacidad de influir en la agenda pública y poner fin a los abusos de derechos humanos.

    5. Necesaria para el cambio y la innovación

    Queremos que la sociedad sea mejor para todas las personas, pero para ello, es preciso fomentar y propiciar la libertad de expresión. Los gobiernos autoritarios que suprimen la crítica y ocultan información de interés público privan a la ciudadanía del derecho a tomar decisiones informadas o a actuar sobre cuestiones sociales importantes.

    Ocultar información vital permite que los problemas se enquisten y empeoren, lo cual obstaculiza el progreso y dificulta la búsqueda de soluciones cuando el problema finalmente sale a la luz.

    Por ejemplo, en China, al médico que intentó advertir a la comunidad médica de un virus mortal (COVID-19) se le ordenó que 2dejara de emitir anuncios falsos" y se le investigó por "difundir rumores". El efecto fue devastador: retrasó la introducción de medidas para contener la COVID-19, lo que provocó una pandemia mundial y millones de muertes.

    ¿De qué forma está amenazada la libertad de expresión?

    1.Gobiernos

    Los gobiernos autoritarios, cuyo principal objetivo es mantenerse en el poder, quieren asegurarse de que cualquier cobertura mediática les sea favorable. Para controlar la narrativa de la opinión pública, nombran a figuras políticas como responsables de los medios de comunicación y ejercen un control financiero y editorial sobre los principales medios. De acuerdo con una de nuestras organizaciones miembro en el Informe sobre la Libertad de los Medios, Hungría es un ejemplo atroz de ello, pues más del 80% del sector informativo está controlado directa o indirectamente por el gobierno húngaro.

    2. Jurídicamente

    Los gobiernos recurren a reformas legales restrictivas, al control de multitudes por parte de la policía o a medidas de emergencia excepcionales para frenar la libertad de expresión.

    Como respuesta de emergencia durante la pandemia de COVID-19, países como Bélgica, Bulgaria, Alemania, Eslovenia y España restringieron de forma desproporcionada el ejercicio del derecho a la protesta en interés de la salud pública mediante una actuación policial de mano dura y la detención de activistas.

    Otra herramienta jurídica utilizada por el Estado para controlar el flujo de información es la criminalización de la difusión de información falsa o la denegación del acceso a la información.

    En Rusia, Putin se refiere a la invasión de Ucrania como una "operación militar" y la ciudadanía rusa sabe que utilizar la palabra "guerra" les llevará a enfrentarse a las leyes de "noticias falsas", lo que podría suponer una pena de prisión de hasta 15 años. Como resultado, muchas de las personas que se oponen a la guerra guardan silencio, mientras que otras no son conscientes de la realidad de lo que está sucediendo.

    3. Ataques a periodistas, organizaciones de la sociedad civil y a quienes denuncian irregularidades

    Muchos políticos y personas con poder que temen que se saquen a la luz sus prácticas corruptas recurren a tácticas sucias y extrajudiciales para silenciar a periodistas. Entre las estrategias más comunes figuran el acoso judicial a través de SLAPPs (demandas abusivas estratégicas) o campañas de difamación destinadas a desacreditar a las OSC críticas.

    Las personas que denuncian irregularidades han sufrido frecuentemente consecuencias personales devastadoras por sacar a la luz actividades que van en contra del interés público, ya sea corrupción, actividades ilegales o malas prácticas.

    Asimismo, los periodistas y defensores de los derechos civiles están cada vez más expuestos a violencia verbal o física, incluso por parte de la policía.


    4. En línea

    El discurso de odio o el troleo en línea pueden crear un entorno digital hostil que disuade a mujeres y personas marganizadas de participar en debates sociales en línea.

    Pero muchas iniciativas bienintencionadas para atajar este problema pueden crear involuntariamente los mismos efectos silenciadores.

    La Unión Europea está impulsando actualmente la Ley de Servicios Digitales, cuyo objetivo es hacer de Internet un lugar más seguro y proteger la libertad de expresión en línea. Sin embargo, la solución que propone para acabar con la desinformación podría provocar exactamente lo contrario. En la carta que enviamos a los eurodiputados advertimos del peligro que supone el uso obligatorio de los filtros para eliminar los contenidos nocivos en línea, ya que no son lo suficientemente sofisticados como para distinguir entre el humor y el abuso. Si se utilizan, podrían limitar la libertad de expresión en línea.

    5. Autocensura

    Cuando se ataca la libertad de expresión, el mensaje que se envía a la vez es que decir la verdad puede suponer un peligro. La ambigüedad que existe en torno a lo que es o no es aceptable lleva a la gente a andar con pies de plomo, y por ende, a autocensurarse. Nuestro Informe sobre la Libertad de los Medios de Comunicación 2022 reveló que los periodistas en Bulgaria, Alemania, Hungría, Italia, Eslovenia y Suecia se autocensuraban debido a ataques o acoso en línea.

    ¿Cómo proteger la libertad de expresión?

    Es preciso que haya leyes para salvaguardar la libertad de expresión, que protejan a las personas y organizaciones amenazadas por denunciar la corrupción o un funcionamiento poco ético. Los periodistas, activistas, las organizaciones de observación de los derechos humanos, y las personas que denuncian irregularidades deben contar con una protección jurídica eficaz que les permita llevar a cabo su trabajo con seguridad y les proteja de las represalias de quienes pretenden silenciarlos.

    Por ello, Liberties está haciendo una intensa campaña para mejorar las leyes que garantizan la libertad de los medios de comunicación. La Ley de Libertad de los Medios de Comunicación que está elaborando la Comisión Europea tiene el potencial de suponer un verdadero cambio. Hemos enviado a la Comisión nuestro Informe sobre la Libertad de los Medios de Comunicación, en el que se audita el estado de la libertad de prensa en 15 países de la UE, así como un documento de análisis político en el que se exponen las recomendaciones que, en nuestra opinión, debería abordar la Ley. Entre otras, debería incluir medidas para mejorar la transparencia sobre la propiedad de los medios y elaborar normas para garantizar la seguridad del ejercicio periodístico.