Democracia y Justicia

Qué es la libertad de reunión: definición, importancia, limitaciones

Uno de los fundamentos más preciados de la democracia liberal, la libertad de reunión, está en la línea del frente de los movimientos por los derechos civiles en todo el mundo. Sin embargo, igual que muchos otros, este derecho no siempre está garantizado.

por Alex Nulman

El modelo democrático está concebido para ofrecer múltiples instrumentos que permitan que se escuche y valore la voz de la ciudadanía, por ello es un derecho fundamental en las democracias modernas. Aunque algunas restricciones pueden estar justificadas, para que la ciudadanía pueda ejercer este derecho de forma significativa, el gobierno no debe limitar la libertad de reunión más allá de lo estrictamente necesario.

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¿Qué significa la libertad de reunión?

La libertad de reunión es la capacidad de las personas de organizar reuniones tanto en el ámbito público como en el privado. Estas asambleas a menudo son mecanismos para que las personas expresen sus convicciones y promuevan cambios mediante concentraciones o protestas a las que asisten miles de personas. La Declaración Universal de Derechos Humanos de Naciones Unidas, establece que "toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacífica". En su forma más desarrollada, esta libertad se garantiza a la ciudadanía sin exigir ninguna autorización previa o registro para las manifestaciones. Este aspecto específico puede restringirse por diversas razones, como la pandemia de COVID-19 u otras cuestiones de seguridad. La legitimidad de estas restricciones depende de todo tipo de factores, por ejemplo, la gravedad de la situación y las medidas exactas adoptadas. Por supuesto, la justificación de cualquier restricción a la libertad de reunión depende de cada gobierno y estas decisiones a menudo son supervisadas por organizaciones no gubernamentales.

¿Qué permite la libertad de reunión?

Las reuniones protegidas por este derecho deben ser totalmente pacíficas. Si no lo son, las fuerzas del orden pueden tomar medidas contra las personas para mantener el orden público, como detenciones o la utilización de medidas físicas no letales como el spray pimienta o las balas de goma. Estas acciones pueden producirse en naciones que garantizan la libertad de reunión, en respuesta a actos violentos de manifestantes, como saqueos, incendios provocados, agresiones, lanzamiento de piedras o petardos. La gran mayoría de la concentración puede estar ejerciendo pacíficamente sus libertades civiles para que se escuche su voz, mientras que un pequeño grupo de personas violentas puede provocar una escalada con las fuerzas del orden. Tanto Naciones Unidas como la Unión Europea (esta última en su Carta de Derechos Fundamentales), especifican que estas libertades permiten que el pueblo se organice pacíficamente sin restricciones innecesarias.

Libertad de reunión: ejemplos

Este derecho civil fue ejercido, por ejemplo, en 2020 por millones de personas en todo el mundo en solidaridad con George Floyd y otras víctimas de la violencia policial, principalmente en Estados Unidos. Conocidas comúnmente como las protestas de George Floyd o de Black Lives Matter, la respuesta al asesinato de Floyd a manos de la policía causó indignación internacional. La gente utilizó su derecho de reunión par reclamar un cambio institucional contra las fuerzas del orden que protegiera a las comunidades minoritarias que frecuentemente son objeto de una violencia injustificada a manos de la policía. De igual forma, varios miles de personas protestaron recientemente en Madrid (España) contra una próxima cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). A diferencia de las protestas de Black Lives Matter, que contaron con el aliento de millones de personas en todo el mundo, esta convocatoria es un ejemplo de un objetivo mucho más focalizado que no cuenta con un apoyo tan notable. Estos activistas han acusado a la OTAN, una alianza militar que incluye a potencias mundiales como Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea, de amenazar la paz mundial con su participación en conflictos como los de Yugoslavia, Irak, Afganistán y Libia. Ambas protestas demuestran cómo la ciudadanía se ampara en el derecho a la libertad de reunión para participar en el debate público y expresar su opinión sobre un determinado asunto.

¿Por qué es importante la libertad de reunión?

Además de otros principios fundamentales de la democracia liberal, como la libertad de expresión, la libertad de reunión es un método para que los activistas expresen su apoyo a una idea o movimiento y transmitan a los responsables de la toma de decisiones que deben tomar en serio una idea o movimiento. Además, los actos públicos a gran escala son una forma única de unirse y reconocer el apoyo de los demás. La Brookings Institution, uno de los think tanks más reputados de Estados Unidos, afirma que este tipo de protestas pueden ser catalizadoras de un cambio social positivo pues aumentan la cobertura mediática, modifican la opinión pública e influyen en la acción legislativa.

¿Cómo se limita la libertad de reunión y por qué?

Sin embargo, esta poderosa herramienta no está exenta de límites, y en muchos países del mundo está restringida. La ciudadanía no siempre puede organizarse con libertad para expresar sus opiniones. Algunos gobiernos prohíben que la gente se manifieste contra las instituciones del Estado, por ejemplo. Algunos países pueden incluso restringir todas las concentraciones públicas y responder con violencia a las mismas. Aunque muchos países respetan la libertad de reunión y permiten que los ciudadanos se reúnan, por lo general imponen límites a ciertos aspectos de la manifestación o protesta. Por ejemplo, obligan a que para realizar una concentración se pida permiso o registre de antemano, las restringen en caso de problemas de salud pública (como la COVID-19), prohiben determinados símbolos o banderas (como las referencias nazis en Alemania) o prohiben zonas concretas a los manifestantes. Estas son solo algunas de las muchas razones por las que un gobierno puede decidir restringir un determinado aspecto de la libertad de reunión, de forma justificada o no.

¿Cuán libre es realmente la libertad de reunión?

La protección de este derecho varía mucho, incluso en uniones multinacionales como la OTAN y la Unión Europea. En concreto, en la Unión Europea, formada por 27 países, los Estados miembros pueden tener interpretaciones muy diferentes de la libertad de reunión. Aunque todos los Estados miembros deben respetar las mismas libertades, los países de la parte oriental de la UE especialmente han mostrado dificultados para lograr el nivel de proteccción de este derecho solicitado por la UE. Los gobiernos que quieren reprimir la disidencia pueden aprovechar situaciones como la crisis de salud pública (COVID-19) o alegar que los manifestantes están violando de alguna manera otras leyes para restringir la reunión. Por ejemplo, los tribunales de la UE dictaminaron recientemente que Rumanía había detenido ilegalmente a manifestantes por concentrarse sin autorización previa y por "gamberrismo". La violencia estatal contra los manifestantes y las restricciones discutibles son habituales, incluso en las democracias liberales en las que la libertad de reunión está protegida.

¿Cómo podemos impulsar la libertad de reunión pacífica?

Para garantizar que la ciudadanía pueda disfrutar de la libertad de reunión en el mayor grado posible, el activismo debe ser pacífico. Las grandes concentraciones suelen reunir a múltiples grupos y organizaciones que pueden estar en desacuerdo entre sí. También debe ser prioritaria la colaboración con las instituciones estatales cuando sea posible, como las fuerzas del orden, para garantizar la seguridad pública. Especialmente en las grandes ciudades, las fuerzas del orden pueden favorecer la libertad de reunión de la población dirigiendo el tráfico o asegurándose de que los contramanifestantes permanezcan pacíficos. Resulta igualmente importante que los responsables de la toma de decisiones y los cargos públicos expresen su apoyo a las reuniones populares y garanticen a la población que sus voces son escuchadas. Un gobierno que es transparente en lo que respecta a los efectos de la libertade de reunión, tiene más probabilidades de lograr que la ciudadanía sienta que sus voces se tienen en cuenta, y por ende, aumentando así las posibilidades de que las concentraciones sigan siendo pacíficas y constructivas.

Véase también:

Libertad de reunión: ¿Qué es y por qué es tan importante?

¿Qué es la libertad de reunión y cuál es la situación en Europa?

Lithuanian Pride March Goes Ahead Despite Local Efforts To Restrict Freedom Of Assembly

Créditos de imagen:

Mélodie Descoubes/Unsplash