Tecnología y Derechos

La UE debe actuar ante los países que copian el manual de Putin para controlar a los medios de comunicación

La máquina propagandística rusa a pleno rendimiento nos muestra directamente las consecuencias devastadoras de permitir que los medios de comunicación independientes caigan bajo el control del gobierno.

by Jascha Galaski & Jonathan Day

El panorama de los medios de comunicación rusos ha facilitado a Putin dar rienda suelta a un arma importante en su guerra contra Ucrania: la propaganda. Casi en su totalidad, los medios de comunicación son propiedad del Estado o de oligarcas cercanos al Kremlin. Los periodistas independientes son silenciados. Aunque los países de la UE han actuado al unísono para sancionar al gobierno ruso, varios intentan, simultáneamente, emular su control sobre los medios de comunicación.

De acuerdo con el nuevo informe de la Unión por las Libertades Civiles de Europa (Liberties), en el que participan 15 organizaciones de la sociedad civil (OSC) de toda la UE, en el último año se ha producido un descenso constante de la libertad y el pluralismo de los medios de comunicación en la UE. En algunos casos, los gobiernos han amenazado la libertad de prensa como parte de una estrategia más amplia para desmantelar el Estado de derecho y la democracia.

La UE debe poner en marcha mecanismos de protección de los medios de comunicación en Europa y garantizar un entorno mediático independiente y pluralista. La Ley europea de libertad de los medios de comunicación (MFA), que está preparando la Comisión, brindará una ocasión única para hacerlo.

En varios países de la UE preocupa la elevada concentración de la propiedad de los medios de comunicación y la presión política sobre los medios independientes y los de servicio público. Sobre todo en Hungría, empresarios afines al gobierno han comprado medios de comunicación influyentes, los medios de comunicación de servicio público están bajo el control del gobierno y los miembros del Consejo Nacional de Medios de Comunicación son leales al partido en el poder.

También hay tendencias preocupantes en cuanto a la financiación pública no transparente de los medios de comunicación y el control indebido sobre ellos a través de subvenciones. En Bulgaria, Eslovenia, Hungría y Polonia, los gobiernos sólo apoyan a los medios de comunicación afines a sus ideologías. La presión económica, causada por la disminución de las subvenciones estatales y de los ingresos por publicidad, y agravada por la pandemia de COVID-19, también ha afectado a los medios de comunicación, especialmente a los más pequeños y a las formas de periodismo menos viables desde el punto de vista comercial.

Los periodistas se enfrentan a un entorno cada vez más inseguro, incluso en países con un sólido historial democrático, que incluye agresiones verbales y físicas, acoso legal y campañas de desprestigio. Políticos corruptos y poderosos empresarios utilizan querellas estratégicas contra la participación pública, conocidas como SLAPP, para intimidar y silenciar a los periodistas.

En varios países, las leyes que criminalizan desproporcionadamente la expresión dificultan el trabajo de los periodistas. En Irlanda, las leyes de difamación tienen un efecto amedrentador sobre los periodistas que investigan la corrupción. En Francia, un proyecto de ley, aprobado en febrero de 2021, que pretende reforzar el respeto a los principios de la República, compromete el trabajo de los periodistas y de cualquiera que intente denunciar la violencia policial.

Salvaguardar la libertad y el pluralismo de los medios de comunicación es de vital importancia para todos nosotros. Sin un periodismo independiente y de calidad nadie vigila al gobierno, lo que debilita la rendición de cuentas de los representantes elegidos. Cuando los periodistas se abstienen de investigar y sacar a la luz las irregularidades e informar sobre asuntos de interés público, los ciudadanos no pueden tomar decisiones con conocimiento de causa sobre los asuntos públicos, ni siquiera cuando acuden a las urnas.

Afortunadamente, la Comisión Europea dispone de muchas herramientas para salvaguardar la libertad de los medios de comunicación en la UE. La MFA ofrece una ocasión única para hacer frente a las amenazas mencionadas anteriormente.

En primer lugar, para mejorar la transparencia de la propiedad de los medios de comunicación, la MFA debe proporcionar una base de datos de acceso público sobre las estructuras de propiedad, detallando toda la cadena de empresas de comunicación, tanto a nivel nacional como europeo. Para garantizar la equidad y la transparencia en la asignación de los fondos públicos, las subvenciones estatales deben estar sujetas a revisión. Además, la MFA debe exigir que el proceso de nombramiento de los miembros de los organismos nacionales reguladores de los medios de comunicación sea democrático y transparente.

En segundo lugar, la MFA debe exigir a los Estados miembros que establezcan salvaguardas para proteger a los periodistas y a los trabajadores de los medios de comunicación. La Comisión debe presentar una propuesta de Directiva de la UE contra los SLAPP que apoye a los periodistas contra los pleitos abusivos y castigue a los litigantes SLAPP.

En tercer lugar, la Comisión debe encontrar el equilibrio entre la protección de datos y los derechos de libertad de expresión, para evitar que el RGPD se utilice contra los periodistas que informan sobre prácticas ilícitas del gobierno. La Comisión también debe presionar a los Estados miembros para que armonicen las leyes que penalizan la expresión, con las normas internacionales de derechos humanos.

Por último, para garantizar que la MFA no quede en papel mojado, recomendamos la creación de un organismo europeo general, el Consejo de la Libertad de los Medios de Comunicación, para supervisar el cumplimiento de los Estados miembros.

La libertad y el pluralismo de los medios de comunicación en la UE se están deteriorando. En la mayoría de los países, todavía estamos lejos de un ámbito mediático controlado por el gobierno, como es el caso de Rusia. Pero en otros, estamos peligrosamente cerca. No debemos sentarnos a observar pasivamente cómo se ataca la libertad y el pluralismo de los medios de comunicación. De lo contrario, un día nos despertaremos para darnos cuenta de que el acceso al periodismo independiente y de calidad ha desaparecido.

Este artículo de opinión se publicó originalmente en EUObserver.

Véanse las recomendaciones políticas de Liberties sobre la Ley europea de libertad de los medios de comunicación aquí.

Más información sobre este tema:

El Informe de Liberties sobre la Libertad de los Medios de Comunicación 2022 revela un preocupante declive de la libertad de prensa en toda la UE

Cómo la UE puede aprovechar una ocasión única para proteger la libertad de prensa

Las amenazas sistémicas hacen que la libertad de los medios de comunicación disminuya en toda Europa: Informe 2022


Donate to liberties

Your contribution matters

As a watchdog organisation, Liberties reminds politicians that respect for human rights is non-negotiable. We're determined to keep championing your civil liberties, will you stand with us? Every donation, big or small, counts.

We’re grateful to all our supporters

Your contributions help us in the following ways

► Liberties remains independent
► It provides a stable income, enabling us to plan long-term
► We decide our mission, so we can focus on the causes that matter
► It makes us stronger and more impactful

Your contribution matters

As a watchdog organisation, Liberties reminds politicians that respect for human rights is non-negotiable. We're determined to keep championing your civil liberties, will you stand with us? Every donation, big or small, counts.

Subscribe to stay in

the loop

Why should I?

You will get the latest reports before anyone else!

You can follow what we are doing for your rights!

You will know about our achivements!

Show me a sample!