Tecnología y Derechos

Recomendaciones para abordar la desinformación en línea

La desinformación no es un fenómeno nuevo, pero desde la pandemia del COVID-19 se ha intensificado. Las elecciones estadounidenses de 2016 y el referéndum del Brexit han mostrado el impacto que puede tener la desinformación y la propaganda.

por Franziska Otto

Sabemos que la desinformación va a existir siempre. Por ello, el verdadero objetivo es eliminar su impacto negativo en lugar de evaluar toda la información y su veracidad. La Comisión Europea tiene la oportunidad de hacerlo ahora aplicando adecuadamente las normas ya existentes y redactando una nueva legislación para lograr más transparencia y un nuevo código de conducta.

Por este motivo, Liberties, EDRi y Access Now han publicado un documento sobre las medidas que sería preciso adoptar para intervenir de forma proporcionada sin dejar de garantizar el respeto de derechos fundamentales como la libertad de expresión, el libre pensamiento y la libertad de información. Nuestras recomendaciones están fundadas sobre la premisa de que la desinformación no es la causa sino un síntoma de problemas sociales más profundos como el racismo, el machismo y la desigualdad.

Para abordar los efectos negativos de la desinformación, es fundamental comprender que el problema tiene sus raíces en el modelo empresarial de las plataformas de redes sociales, que se basa en el seguimiento y la recopilación de datos sobre el comportamiento de las personas usuarias. Estos datos se utilizan para personalizar los anuncios, en general para cosas inofensivas como para publicitar unas zapatillas deportivas, pero también para personalizar la desinformación.

Por ello, estamos pidiendo un sistema en el que no sea posible ganar dinero con la difusión de desinformación.

En nuestro documento, recomendamos una serie de medidas para lograr este objetivo:

Queremos que la UE establezca una salvaguarda en la que cada persona usuaria tenga que estar de acuerdo ("opt-in") para ver recomendaciones personalizadas en lugar de no estarlo ("opt-out") para no verlas. Esto no solo permite tomar una decisión informada, sino también tener el control sobre los datos.

Ninguna plataforma debería permitir la creación de perfiles y segmentación basada en datos sensibles como la sexualidad, cuestiones relacionadas con la salud o preferencias políticas. Incluso si hablas abiertamente de estos temas en línea, ninguna empresa de publicidad debería utilizar estos conjuntos de datos para hacer publicidad dirigida.

Exigimos más transparencia en la publicidad dirigida, lo que incluiría cláusulas de responsabilidad en todos los anuncios políticos y temáticos, además de información sobre por qué, cómo y quién ha seleccionado su perfil para enviarle ese anuncio.

Además, pedimos que se aplique estrictamente el RGPD, que salvaguarda los derechos de los residentes en la UE y evita el uso indebido de sus datos personales para fines de publicidad dirigida.

¿Quieres saber más sobre las medidas que puede tomar la UE para reducir el impacto negativo de la desinformación y que las personas usuarias tengan el control sobre sus datos?

Puedes leer nuestras recomendaciones detalladas en nuestro resumen del informe.