Democracia y Justicia

¿Que es un SLAPP? Definición, intención, ejemplos y formas de prevenirlo

¿Qué son los pleitos abusivos SLAPP y por qué son un problema tan grande? Analizamos una herramienta que cada vez se utiliza más para silenciar a defensores de DDHH y sofocar la participación democrática.

por LibertiesEU

Periodistas, observatorios de derechos humanos, activistas y otros actores están amenazados en la Unión Europea. A menudo, las amenazas llegan de gobiernos autoritarios que aprueban leyes restrictivas que limitan su capacidad de trabajo o de recibir los recursos económicos necesarios para llevarlo a cabo. Como por ejemplo, cuando se restringen las fuentes de las que pueden recibir financiación las organizaciones de derechos humanos, o se prohibe que los periodistas trabajen en el parlamento. O cuando las normativas vigentes favorecen a las grandes empresas tecnológicas y no dejan espacio para que las pequeñas y medianas empresas tengan una oportunidad. Pero, cada vez más, estas personas y organizaciones se enfrentan a otra amenaza más: las demandas conocidas como SLAPPs.


Estas demandas no son únicamente una amenaza para los periodistas, organismos de control, activistas y cualquier otra persona a la que se dirijan. También suponen una amenaza para los derechos en todo el mundo, pues, entre otras cosas, reprimen y ocultan información que debería hacerse pública, limitando así nuestro derecho a obtener información y a participar en el debate democrático.

¿Qué significa SLAPP?

SLAPP es un acrónimo que significa, por sus siglas en inglés, demanda estratégica contra la participación pública. ¿Pero qué significa esto? Muchas veces empresas o políticos quieren ocultar sus acciones, ya sea porque son ilegales o porque perjudican a la gente. No quieren que ningún periodista o activista revele que han aceptado sobornos o que han vertido productos químicos tóxicos en el suministro de agua local. Así que, para mantener el silencio, inventan una excusa para llevar a los tribunales a quien lo haya denunciado públicamente, con la esperanza de que dejen de investigar o de hablar.

El acrónimo SLAPP fue acuñado por los profesores Penelope Canan y George W. Pring de la Universidad de Denver en la década de 1980. El Centro Europeo para la Libertad de Prensa y Medios de Comunicación define más formalmente un SLAPP como "un pleito presentado por sujetos poderosos (por ejemplo, una corporación, un cargo público, un empresario de alto perfil) contra individuos u organizaciones no gubernamentales que hayan expresado una posición crítica sobre una cuestión sustantiva de cierto interés político o importancia social".

¿Qué se pretende con un pleito SLAPP?

Empecemos por la función de los tribunales: existen para garantizar que todo el mundo, por muy poderoso que sea, cumpla las normas. Es decir, son una forma asegurar que quienes no tienen poder ni influencia no sean aplastados por quienes sí lo tienen.

En realidad, los procesos judiciales llevan mucho tiempo y cuestan mucho dinero. Y las personas con poder se aprovechan de esta desafortunada realidad para abusar de un sistema diseñado para proteger a la gente corriente. Los pleitos SLAPP no se inician para ganar en los tribunales, la intención es someter a personas con menos poder y recursos, como periodistas y activistas, a juicios que puedan acabar por hundirlos. Es como si un ladrón llamara a la policía para que detuviera al propietario de una casa que está robando porque el ruido de sus gritos está causando molestias a los vecinos, y la policía investigara al propietario de la casa mientras deja que se vaya el ladrón.

Un periodista que esté investigando un fraude u otros delitos de una empresa podría ser demandado para impedir que siga informando sobre ello. Los activistas y organismos de supervisión de los derechos humanos pueden ser demandados para que dejen de investigar y defender determinadas cuestiones, como la degradación del medio ambiente o la corrupción. Las demandas suelen alegar difamación o algo similar. Este tipo de denuncia suele ser extremadamente difícil de probar en los tribunales, y casi nunca se da el caso de que el trabajo de estos periodistas o activistas constituya tal perjuicio, pero, a pesar de la solidez de defensa, el coste de litigar el caso y la remota posibilidad de una sanción económica muchas veces es suficiente para que abandonen su trabajo.

¿Cuáles son las acciones que suelen dar lugar a los SLAPPs?

Los SLAPPs se utilizan sobre todo como herramienta para suprimir información que los demandantes preferirían que no saliera a la luz. Tanto si se trata de fraude o de contaminación por parte de una empresa como de corrupción por parte de un gobierno, los demandantes intentan mantener secreta una información que debería ser pública y que la sociedad tiene derecho a conocer, y que, además podría influir en su opinión sobre una empresa o sus representantes electos.

Ennumeramos algunos ejemplos de derechos y libertades que empresas y políticos tratan de impedir que utilice la ciudadanía.

Folletos y peticiones: La circulación de folletos o peticiones que denuncian acciones de gobiernos, empresas u otras entidades podría dar lugar a una demanda SLAPP. Lo más probable es que la reclamación sea que la sustancia de lo que se afirma en el folleto o la petición es falsa y, por tanto, difamatoria.

Investigaciones periodísticas: Los periodistas que informan sobre ciertas temas, ya sea a través de artículos de noticias basadas en hechos o de opinión, pueden enfrentarse a SLAPPs de los sujetos sobre los que están informando. Puede tratarse de una empresa que contamina o de un político corrupto, por ejemplo.

Manifestaciones: Las manifestaciones son otra acción que puede dar lugar a una demanda SLAPP. Una vez más, podría ser el contenido de la manifestación lo que provocara una demanda por daños a la reputación, o se podría alegar que se ha violado una normativa o código por el simple hecho de celebrarla, aunque esto sería más fácil de probar o refutar en los tribunales.

Protestas pacíficas: Al igual que con formas de manifestación, las protestas pacíficas, incluso cuando se celebran legalmente y respetando todas las normas, podrían dar lugar a una demanda SLAPP. En este caso, lo más probable es que sea el contenido o el mensaje de los manifestantes lo que pueda provocar la demanda SLAPP.

Boicots legales: Incluso los boicots legales, que son boicots que no violan las leyes de competencia leal, podrían ser la causa de una demanda SLAPP. El año pasado, dos académicos estadounidenses fueron demandados por su papel en el boicot a las instituciones académicas israelís como parte de un boicot más amplio para protestar contra la discriminación de Israel y otras acciones contra los palestinos.

Denuncia judicial: Poner una denuncia judicial contra una persona o empresa poderosa podría dar lugar a una contradenuncia en forma de SLAPP. Esta podría alegar que los denunciantes oroginales no tienen derecho a la información, o una denucia más general sobre el derecho a la privacidad.

Cartas al director: El simple acto de escribir una carta para que se publique en un medio de comunicación puede dar lugar a una demanda SLAPP, que puede dirigirse al autor del artículo, al medio que lo ha publicado o a ambos.

Comentarios en audiencias públicas: Si alguien hace comentarios o críticas sobre, por ejemplo, un político o una empresa durante una audiencia pública, podría ser suficiente para presentar una demanda SLAPP. De nuevo, sería la naturaleza supuestamente difamatoria del comentario, y el hecho de que se hiciera en un foro público, lo que probablemente constituiría la base de esta.

Informes: Cuando una ONG de derechos humanos u otras organización publica un informe que critica a alguien o a alguna empresa y afirma que han cometido irregularidades, el sujeto denunciado podría utilizarlo como base para su demanda judicial.

¿Qué son las mociones anti-SLAPP?

Las mociones anti-SLAPP son mecanismos judiciales que permiten a los demandados en SLAPPs solicitar la desestimación del caso sobre la base de que es, de hecho, una demanda SLAPP. Muchos países, como Canadá y Australia, y muchos estados de Estados Unidos han establecido estos mecanismos en leyes anti-SLAPP. Desgraciadamente, la Unión Europea va por detrás en esta cuestión y por eso en Liberties estamos trabajando duro para cambiarlo. Lideramos el trabajo sobre un modelo de legislación para la UE y hemos proporcionado nuestra experiencia a la Comisión de la UE, a la vez que estamos movilizando al PE, los gobiernos y a la sociedad para tratar de garantizar que la UE propone medidas ambiciosas, incluidas normas sobre mociones anti-SLAPP en todos los países de la Unión.

¿Por qué son importantes las mociones anti-SLAPP?

Una de las razones por las que las SLAPP son tan peligrosas para la democracia, y de ahí la necesidad de las mociones anti-SLAPP, es porque pueden causar un efecto intimidatorio sobre los derechos fundamentales. Esto significa que cuando alguien se enfrenta al riesgo de que le sometan a los tribunales, se reducen las posibiliaddes de que publique o divulgue el problema del que quiere hablar. La libertad de expresión y la libertad de prensa son dos derechos fundamentales que están directamente en el punto de mira de estos pleitos abusivos, y el uso de los mismos frena el ejercicio de estos derechos y de otros, como el derecho a la protesta pacífica. Este efecto intimidatorio no supone únicamente la anulación de estos derechos para quienes son objetivo de los SLAPPs, sino también constituye una amenaza el derecho de todos los demás a acceder a la información.

Para que la democracia funcione correctamente, necesitamos saber cómo utilizan nuestros dirigentes su poder e influencia, y poder debatir públicamente sobre cuestiones importantes. Las investigaciones, los reportajes de los medios de comunicación, las protestas y los folletos son formas de saber qué sucede y de compartirlo con otras personas. Las SLAPP impiden que esto ocurra, por lo que hacen imposible que la ciudadanía pueda opinar sobre lo que sucede y lo que debería suceder.

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Y, debido a que quienes interponen las demandas SLAPP utilizan su riqueza y poder para que sus acciones judiciales sean cuanto más onerosas, largas y costosas posibles, es muy difícil que las víctimas de las mismas puedan aguantar estos costes (ya sean económicos, psicológicos, de reputación, etc.). Por ello, es probable que cesen sus actividades para ponerle fin. Las mociones anti-SLAPP son necesarias para proteger a las personas denunciadas de tener siquiera que considerar esto. Presentando una moción en la que se afirme que la demanda se interpone simplemente para silenciarlas y no para hacer valer un derecho, un juez puede utilizar una ley anti-SLAPP para desestimar fácilmente y desde el principio una demanda tan frívola.