5 cosas que puede hacer la UE para ayudar a los húngaros a restaurar su democracia

​La ley de emergencia aprobada en Hungría constituye un paso más en el plan de Orbán de terminar con la democracia y el Estado de derecho. Aquí explicamos 5 cosas que puede hacer la UE para ayudar a los húngaros a restaurar su democracia.

1. Usar el palo

La Comisión Europea es la guardiana de las normas y valores de la UE y puede iniciar procesos de infracción contra los Estados miembros que los violen, llevándoles al Tribunal de la Unión. Ya ha empleado este poder con algunas de las leyes que creó Orbán para reprimir a las organizaciones de derechos humanos. Sin embargo, no logró que el Tribunal de la UE tomara medidas urgentes para evitar daños irreparables y decidió no actuar ante otras cuestiones graves, como el llamado "impuesto especial sobre la inmigración", que constituye una grave restricción de la libertad de expresión y de la labor cotidiana de las organizaciones de derechos humanos. Ahora tiene que ser más valiente, y rápida.

La ley de emergencia de Hungría viola las normas de la UE al menos de dos formas, lo que podría permitir que la Comisión Europea tomara medidas.

La amenaza de cárcel para periodistas y activistas disuadirá a los medios de comunicación, periodistas y activistas de trabajar en y sobre Hungría. Esto supone una violación de las normas del mercado interior, en concreto el derecho a emprender y llevar a cabo actividades en cualquier país de la UE de manera estable o temporal (libertad de establecimiento y libertad de prestación de servicios). Dado que estas medidas entran en el ámbito de la legislación de la UE, la ley de emergencia también violará las disposiciones de la Carta de Derechos Fundamentales sobre libertad de expresión e información.

Los amplios poderes del primer ministro Orbán también le permitirían anular la legislación de la UE a nivel nacional, violando el principio básico de la legislación de la UE según el cual la legislación de la Unión se considera por encima de las leyes nacionales. Al impedir que se celebren elecciones parciales por un período indefinido, la ley también impide que los ciudadanos ejerzan derechos básicos (en virtud de la legislación de la UE) como el derecho a presentarse y participar en las elecciones locales y de la UE.

2. Cortar la financiación

Orbán depende en gran medida del dinero de la UE para financiar a sus oligarcas. Cortar los fondos le dificultaría dirigir su lealtad. La Comisión Europea propuso recortar los fondos de la UE a los países que incumplen gravemente el Estado de derecho. El Consejo y el Parlamento de la Unión deben ponerse a trabajar en ello y llevar a cabo esta propuesta.

Mientras tanto, la Comisión Europea podría emplear los poderes que ya tiene, para suspender los fondos estructurales a los gobiernos que no ofrecen las garantías adecuadas para asegurar que se están gastando legalmente. Asimismo, la Comisión podría suspender el flujo de fondos básandose en las normas de cooperación sincera. Es evidente que Orbán está dispuesto a trabajar activamente contra uno de los principales objetivos de la UE, promover valores como la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos.

3. Fomentar el apoyo de las bases a la democracia

Aunque la presión política desde arriba es importante y necesaria, no es posible proteger la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos si no se cuenta también con el apoyo de las bases. El futuro programa de Derechos y Valores supondría el apoyo de la UE a organizaciones pro derechos humanos y democracia para que formaran y movilizaran a la sociedad para que resista los ataques contra la democracia y las libertades civiles. Lamentablemente, el presupuesto propuesto por la Comisión Europea es demasiado escaso para brindar a estas organizaciones el apoyo que necesitan. Es preciso un presupuesto más acorde con el paquete de 1.800 millones de euros que propuso el Parlamento Europeo.

4. La libertad de prensa es un asunto serio

La UE reitera a menudo su compromiso con la libertad y el pluralismo de los medios de comunicación. Pero los instrumentos de control y los debates de expertos que ha estado apoyando no han salvado a los medios de comunicación independientes de Hungría de la represión de Orbán. Existen sin embargo una serie de acciones concretas que podría hacer y que contribuirían a apoyar una prensa independiente.

La Comisión Europea podría elaborar unas normas estrictas para proteger a los medios de comunicación independientes de demandas judiciales abusivas. La UE podría asignar fondos para garantizar la existencia de medios independientes y restaurar así el pluralismo, la independencia y la libertad de los medios de comunicación en toda la UE. La Comisión podría sancionar a los gobiernos que traten de tomar el control de los medios de comunicación aplicando las normas de la UE sobre la libre competencia en el mercado.

5. Pasar a la siguiente fase del Artículo 7

El artículo 7 del Tratado de la UE permite imponer sanciones importantes, tanto políticas como económicas, a los Estos miembros que violen los valores de la Unión. Después de que la Comisión Europea se mostrara poco dispuesta a hacerlo, el Parlamento de la UE inició el procedimiento contra Hungría en septiembre de 2018. Las discusiones, sin embargo, se han ido arrastrado en el Consejo de la UE, dejando el artículo 7 en letra muerta. La Comisión debería adoptar una posición firme y respaldar la propuesta del Parlamento con un análisis basado en pruebas, como ha hecho con Polonia. Y los gobiernos deberían dejar de hablar y empezar a votar, para establecer unas sanciones que hagan que Orbán se lo piense dos veces. Tratar de llegar a un acuerdo no ha puesto freno a la destrucción de la democracia.

¿Qué pasa si la UE también deja pasar esta?

La ley de emergencia húngara está plagada de problemas. Permite que Orbán gobierne por decreto sin la supervisión del parlamento y que suspenda de forma arbitraria una serie de leyes. El estado de emergencia no tiene fecha límite y el gobierno puede prorrogarlo indefinidamente. La ley también introduce un nuevo delito penal que permite encarcelar a los periodistas y activistas que critiquen al gobierno.

La ley de emergencia fue recibida con profunda preocupación por las organizaciones de derechos civiles de Hungría. El coronavirus plantea muchos desafíos a la sociedad y, como ya explicamos en este artículo, la única manera de gestionar la pandemia es que la gente pueda ejercer sus derechos para exigir al gobierno que tome las mejores decisiones para todos y pueda usar de los recursos públicos. Al limitar la democracia y las libertades civiles, el gobierno está quitándole a la sociedad las mismas herramientas que le permiten exigir soluciones eficaces durante la pandemia.

Debido a que durante sus 10 años en el poder, Orbán no ha cesado en su empeño de debilitar las normas democráticas, no resulta extraño que, solo unos días después de que se aprobara la ley draconiana, el gobierno de Hungría ya esté impulsando medidas autoritarias para reprimir aún más la disidencia y restringir los derechos humanos. Orbán ya ha preparado un nuevo ataque represivo sobre los últimos medios de comunicación independientes que quedaban y ha tratado de arrebatar el poder a los alcaldes, los únicos cargos políticos donde la oposición ha podido lograr puestos después de que el partido de Orbán amañara las elecciones nacionales. Orbán ni siquiera trata de ocultar que utilizará la ley de emergencia para azuzar el odio hacia los grupos minoritarios - hay un proyecto de ley sobre la mesa que, entre otras cosas, prohibiría el reconocimiento legal del género para las personas trans en Hungría. Y eso que solo ha pasado una semana desde que se aprobó la ley.

¿Hay esperanza?

El Consejo de Europa, Naciones Unidas y la OSCE han expresado públicamente su profunda preocupación sobre la ley de emergencia de Hungría. ¿Qué pasa con la UE?

El Presidente del Parlamento de la UE y algunos líderes de Estados miembros han criticado a Hungría, incluido al Ministro de Europa de Alemania. Alemania asumirá la presidencia del Consejo de la UE en unos meses, lo que hace que sea menos improbable que podamos ver avances en el Artículo 7 en comparación con otras presidencias de la UE como la búlgara o la croata.

Por otro lado, los 16 gobiernos que firmaron una declaración conjunta expresando su preocupación por "ciertas" medidas de emergencia, aún no se atrevieron a nombrar a Hungría. Y Orbán se burló de su miedo firmando también la declaración como Hungría. Lo que no vaticina grandes avances para el Artículo 7, entonces.

Una declaración de la Presidenta de la Comisión de la UE, Ursula von der Leyen, sobre las medidas de emergencia también se dirigió a Hungría, pero de nuevo no se atrevió a nombrarla. Cabe preguntarse entonces si el Comisario de la UE para Justicia y Estado de derecho, Didier Reynders, que dijo que estaba evaluando la ley de emergencia de Hungría, realmente goza del respaldo de su jefa.

¿Se verán frustrados de nuevo los esfuerzos de la UE por los juegos políticos? Orbán sigue siendo miembro del Partido Popular Europeo (PPE), el mayor de los grupos políticos. Von der Leyen - como el ex presidente de la Comisión, Juncker - también pertenece a este grupo.

¿Y podría Orbán salir del PPE? Existe una verdadero inquietud al respecto en el seno del mismo. Pero el PPE no quiere perder los escaños en el Parlamento Europeo. Tal vez la única forma de lograrlo sería un acuerdo entre el PPE y otros grandes grupos políticos dentro del Parlamento Europeo, para que cada uno de ellos se deshiciera de sus manzanas podridas (y así que nadie sacara beneficios). Pero eso es difícil de negociar.