Libertad de reunión: ¿por qué la odian tanto los autoritarios?

La libertad de reunión es fundamental para la democracia. No resulta sorprendente que los gobiernos autoritarios en Europa estén restringiendo este derecho de forma ilegal.

En sociedades democráticas, la libertad de reunión es uno de los instrumentos mediante los cuales la gente puede impulsar el cambio social. La libertad de reunión pacífica es un derecho humano fundamental reconocido en varios documentos importantes, como la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Los Estados tienen obligaciones negativas y positivas con respecto a las manifestaciones pacíficas. La obligación negativa es que ni el Estado y ni policía pueden interferir o prohibir una manifestación pacífica, ni siquiera las manifestaciones espontáneas que no han sido notificadas a las autoridades. La obligación positiva es el deber de facilitar y proteger las manifestaciones pacíficas, organizando el tráfico, manteniendo el orden público y protegiendo a los manifestantes de aquellas personas que deseen perturbar la manifestación.

Hay algunos casos en los que se justifica imponer limitaciones a una concentración pública. Por ejemplo, puede ser legítimo prohibir una manifestación explícitamente ruidosa en una zona densamente poblada en medio de la noche, pues puede perturbar de forma desproporcionada la vida de muchos habitantes. Pero no sería legítimo prohibir una manifestación ruidosa frente al edificio del Parlamento durante una sesión.

Restricciones ilegales en la UE

Lamentablemente, varios gobiernos europeos están imponiendo restricciones ilegales a la libertad de reunión.

Por ejemplo, en 2016 el gobierno polaco impulsó una enmienda a la Ley de Asambleas que da preferencia a las asambleas organizadas por instituciones estatales y religiosas y restringe significativamente el derecho a celebrar contramanifestaciones y manifestaciones espontáneas.

En Rumania, la ley establece una serie de limitaciones acerca de dónde y cuándo se pueden celebrar reuniones públicas, además, los organizadores deben obtener un permiso por escrito de las autoridades locales tres días antes de la misma. Las organizaciones que son críticas con el gobierno a menudo tienen dificultades para obtener ese permiso.

Hungría, donde el partido gobernante goza de una mayoría parlamentaria de dos tercios, aprobó en julio una nueva ley sobre el derecho de reunión. Esta permite que la policía prohiba una manifestación por razones extremadamente ambiguas y de interpretación muy abierta, alegando, por ejemplo, que la manifestación pondría en peligro la "dignidad de la nación húngara".

Para una sociedad, poder organizar asambleas públicas libremente reporta muchos beneficios fundamentales. La libertad de reunión es un medio importante a través del cual puede expresar sus opiniones a los líderes políticos y a otros miembros de la sociedad y promover el debate público y la diversidad. Asimismo, es una buena herramienta -y relativamente barata- para lograr cambios sociales.

Haz que se escuche tu voz

Precisamente por eso los autoritarios odian la libertad de reunión. Les gusta decir que, al haber obtenido una mayoría electoral, son los representantes legítimos del pueblo y el único canal legítimo a través del cual se expresa su voluntad. Les gusta decir que quienes no están de acuerdo con sus medidas antidemocráticas son los verdaderos antidemocrátas, alegando que una verdadera democracia significa que la mayoría tiene un poder ilimitado para decidir sobre las normas que rigen la sociedad. Les gusta fingir que quienes se oponen a sus políticas son tan solo un puñado de idiotas delirantes o traidores.

Cuando la gente sale a la calle y alza su voz, queda claro que el mensaje autoritario no cuadra. Y si son suficientes las personas que señalan lo fuera de lugar de esos mensajes, los autoritarios pierden poder. Por eso exactamente odian la libertad de reunión, y por eso exactamente tratan de restringirla. No dejes que esto suceda. Apoya a las organizaciones que luchan por la libertad de reunión y/o ayudan a quienes son perseguidos de forma ilegal por expresar su opinión.

Puedes encontrar la lista de nuestras organizaciones miembro aquí.

Esta semana, Hungarian Civil Liberties Union está trabajando arduamente para apoyar a las personas cuyos derechos han sido violados durante las manifestaciones de la "Ley Esclavista". Puedes apoyar su trabajo aquí.

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