Polonia: La libertad de reunión bajo amenaza

Polonia ha adoptado una enmienda a la Ley de Reunión que da preferencia a las reuniones organizadas por instituciones estatales y religiosas.

Los defensores de derechos humanos advierten que la enmienda restringe significativamente el derecho a celebrar contramanifestaciones y manifestaciones espontáneas

Reuniones cíclicas

La nueva enmienda introduce el concepto de reuniones cíclicas, que son reuniones organizadas por la misma entidad, en el mismo lugar o con la misma ruta, que se celebran cuatro veces al año o se organizan por lo menos una vez al año, pero se realizaron durante los tres últimos años.

Los redactores del proyecto de ley señalan que ese tipo de reunión puede ser, por ejemplo, "la celebración de eventos importantes para la historia de la República de Polonia". Los gobernadores regionales serán los encargados de decidir si se pueden considerar cíclicos o no.

Según la enmienda, si un gobernador regional decide organizar la reunión cíclica en el mismo momento y lugar que otra reunión, el órgano administrativo debe prohibir la "no cíclica".

Prioridad para las autoridades públicas

La enmienda también prevé que las reuniones ciudadanas no pueden organizarse en el mismo momento y lugar que las organizadas por las autoridades públicas o las que se celebran como parte de una actividad de la iglesia u otras asociaciones religiosas. Sin embargo, tras la protesta de la oposicón, ONG y ciudadanos, el Senado propuso eliminar esta norma de la enmienda.

"La libertad de reunión es para la gente, no para el Estado", señala Barbara Grabowska-Moroz, abogada de la Fundación Helsinki para los Derechos Humanos. "La naturaleza de la entidad que organiza una reunión no es relevante a la hora de evaluar el carácter pacífico de dicho evento ni darle prioridad sobre otros"".

Pero incluso ahora, el Código de delitos menores prohíbe la interrupción de reuniones sancionadas, por lo que los cambios previstos son innecesarios.

"Sin embargo, la enmienda da preferencia a las reuniones organizadas por instituciones estatales y religiosas, y luego a las cíclicas; no requiere comprobar si la proximidad de una contramanifestación representa una amenaza para la seguridad pública. Esto supone una violación de la constitución", añade Grabowska-Moroz.

Sin consulta

La nueva ley fue adoptada muy rápidamente y sin ninguna consulta pública.

El proyecto de ley fue presentado a la Cámara Baja del Parlamento poco después del 11 de noviembre, que es el Día Nacional de la Independencia en Polonia. Cada año, los círculos nacionales y de derecha se organizan en Varsovia para la Marcha de la Independencia este día. En 2016 se realizaron algunas contramanifestaciones independientes, algunas en el mismo lugar donde tiene lugar la Marcha de la Independencia.

Durante los debates sobre la nueva enmienda, hubo quien afirmó que el objetivo de la ley era evitar las futuras contramanifestaciones durante la Marcha de la Independencia y las celebraciones conmemorativas de Smolensk. Todos los meses, miembros del partido gobernante y sus simpatizantes se reúnen frente al Palacio Presidencial en Varsovia para conmemorar a las víctimas de la catástrofe en Smolensk que acabó con la vida del presidente polaco de ese momento, Lech Kaczyński, hermano gemelo del líder del partido Ley y Justicia (PiS) actualmente en el poder.