Tecnología y Derechos

El Estado neerlandés viola la libertad de prensa en un caso de fotos de un centro de internamiento de extranjeros

Un contrato secreto impuesto a un fotógrafo que quería publicar sus fotos de un centro de internamiento de extranjeros constituye una violación de la libertad de expresión.

por Nederlands Juristen Comité voor de Mensenrechten
(Image: jurek d. - Flickr/CC content)

El Ministerio de Seguridad y Justicia aplica censura al exigir al fotógrafo Robert Glas que pida permiso al ministerio cada vez que quiera publicar las fotos que tomó de los centros de internamiento de extranjeros.

El 29 de diciembre de 2015, el Tribunal de La Haya condenó al Estado neerlandés por violar su propia Constitución y el Convenio Europeo de Derechos Humanos al imponer unas condiciones contractuales para publicar las fotos de los centros de internamiento de extranjeros. En estos centros de detención se encierra a los migrantes sin papeles mientras esperan su expulsión.

Contrato secreto

El caso fue llevado a los tribunales por el fotógrafo Robert Glas, que hizo una serie fotográfica para el semanario Vrij Nederland sobre los centros de internamiento.

El Ministerio de Seguridad y Justicia dio permiso para esta serie de fotos solo después de la solicitud de una medida cautelar, pero lo hizo a través de un contrato secreto que establecía que Glas solo podía volver a publicar las fotos con permiso ministerial previo.

"Función de vigilancia"

Según el Tribunal, un contrato de ese tipo es incompatible con el Artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (libertad de expresión). Este artículo recoge además de la libertad de expresión, la libertad de transmisión de información y de la "función de vigilancia" de la prensa y de las organizaciones no gubernamentales (ONG).

Una violación del Artículo 10 del CEDH solo está permitida si se cumplen una serie de requisitos, de acuerdo con el precedente establecido por el Tribunal Europeo de Derechos Humano en el caso del SundayTimes.

Nuevas imágenes

La Asociación de Periodistas Neerlandeses (NVJ) y la organización internacional de Reporteros sin Fronteras ya habían declarado que el Estado era culpable de censura.

La serie de Glas tenía fotos del régimen de aislamiento y de las jaulas para hacer ejercicio en los centros de detención, de las que nunca se había publicado imágenes.

La sentencia completa aquí.