Tecnología y Derechos

De la vivienda a la salud, Italia pone barreras a la integración de los refugiados.

Un nuevo informe anual sobre la situación de los refugiados en Italia señala que hay demasiados obstáculos burocráticos que dificultan la vida y aumentan la sensación de exclusión.

por Justine Cary

Más de 150.000 refugiados llegaron a italia el año pasado y muchos, especialmente familias y madres solas con hijos, continúan luchando por superar los interminables obstáculos a la integración.

El Centro Astalli presentó recientemente su informe anual sobre la situación de los solicitantes de asilo y los refugiados que han llegado a Italia en los últimos 12 meses.

El objetivo del informe es hacer un balance de los servicios prestados a los refugiados, las dificultades que han vivido y las posibilidades de integración en Italia.

Integración social

En 2015, 152.842 refugiados llegaron a Italia, aunque algunos siguieron su camino hacia algún otro país europeo, otros trataron de buscar protección en el país.

Syrian couple Hassan Zaheda, 31, and Nour Essa (L), 30, and their son Riad, 2, in Rome in April 20. Refugees families are finding it difficult to integrate into Italian society.  (REUTERS/Max Rossi)

Los refugiados todavía se enfrentan a muchas dificultades en Italia, especialmente las familias y las madres solas con niños pequeños. Cuando llegan al país, todavía les queda un camino muy largo hasta poder ser autónomos e independientes.

Se ha logrado un cierto progreso a la hora de proporcionar centros de acogida de emergencia, Italia ha conseguido ofrecer 100.000 plazas de acogida, pero los procesos de integración social, que incluyen el acceso a una vivienda segura, formación profesional y becas, todavía no se han desarrollado.

Por eso el informe insta a todas las instituciones relevantes a que faciliten que los refugiados puedan disfrutar de una integración adecuada y ser independientes.

Demasiados obstáculos

El informe también señala los múltiples obstáculos administrativos y burocráticos a los que se han tenido que enfrentar los refugiados en 2015. Se han establecido nuevos criterios y procedimientos sobre direcciones ficticias, registro civil o cuotas de permisos de residencia -un verdadero obstáculo para las familias de refugiados- que les complican todavía más la vida.

Una refugiada siria y una niña en Roma. Encontrar una vivienda segura para una familia es una de las cuestiones más urgentes que enfrentan los refugiados en Italia.  (REUTERS/Max Rossi)

Por ejemplo, uno de los asuntos más problemáticos en estos momentos es la nueva tarjeta sanitaria: ahora los refugiados desempleados (es decir, casi todos) no tendrán acceso a la asistencia médica gratuita, lo que complica todavía más su situación de salud.

Todas estas barreras y obstáculos burocráticos generan una sensación de exclusión muy fuerte e incomprensión hacia los refugiados. Italia realmente tiene que ponerse las pilas y acoger e integrar más adecuadamente a sus refugiados.