Tecnología y Derechos

Convencido de ser un asesino: demanda ante el TEDH por el caso de un hombre con discapacidad intelectual

La Fundación Helsinki para los Derechos Humanos (HFHR) ha presentado una demanda al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en relación con el caso de P.M., un hombre polaco con discapacidad intelectual condenado a 25 años de cárcel por un doble asesinato.

por Polish Helsinki Foundation for Human Rights

El caso podría sentar antecedentes legales en Polonia, porque aborda cuestiones relacionadas con el tratamiento de las personas con discapacidades que se enfrentan a acusaciones penales.

Acusado por accidente

Los agentes del orden polacos mostraron interés en P.M. por accidente. Durante una conversación informal con agentes de policía, confesó haber cometido un asesinato. A pesar de ello, se le entrevistó primero como testigo y sólo más tarde como sospechoso.

Fue entonces cuando se le informó de sus derechos, incluido el derecho a no testificar. Aunque se le designó un abogado de oficio con bastante celeridad (al cabo de cinco días), la primera conversación de P.M. con su abogado se produjo tres meses después de su detención.

"Esto plantea serias dudas sobre el sistema de defensa gratuita", sostiene Marcin Wolny, un abogado de HFHR.

Sin embargo, en este caso, la cuestión que suscita más dudas es si las actas judiciales recogen con exactitud las declaraciones de P.M. Es cuestionable porque las actas están llenas de frases compuestas y vocabulario y metáforas sofisticadas: expresiones que P.M. no utiliza en la vida cotidiana debido a su discapacidad intelectual. Es más, los documentos no establecen una distinción entre las preguntas hechas por los agentes de policía y las respuestas del sospechoso.

Además, ninguna de las informaciones ofrecidas por P.M. ha sido corroborada por las pruebas recogidas. De acuerdo con juristas expertos, las pruebas recogidas en la escena del asesinato (por ejemplo, una huella ensangrentada) no pertenecen a P.M. Hay testimonios de agentes de policía que sugieren que convencieron a P.M. de que tenían muchas pruebas contra él. También indican que el hombre "después de que se le presentara una secuencia probable de acontecimientos, confirmó su participación".

Falta de imparcialidad

"Este caso debería llevar a preguntarnos sobre el rigor de las autoridades legales al interrogar a personas con discapacidades intelectuales", dice Wolny. "En nuestra opinión, en el momento en que los agentes del orden sospecharon que el culpable podía ser una persona con una discapacidad intelectual, los responsables de la investigación deberían haber proporcionado al sospechoso acceso a un abogado defensor y deberían haber garantizado la grabación de los procedimientos en los que participó. Como no lo hicieron, hay dudas razonables sobre la imparcialidad de los procedimientos en el caso de P.M."

La situación convenció a la Fundación Helsinki para los Derechos Humanos de que era preciso presentar, en nombre de P.M., una demanda individual al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. La demanda alega que Polonia vulneró el Artículo 6 (2) y el Artículo 6 (3)(c) de la Convención Europea de Derechos Humanos, que se refiere a la prohibición de autoinculpación y al derecho a ser asistido por un abogado. La vulneración de estos dos principios resultó en un procedimiento injusto.