Observatorio de la UE

Por primera vez, los estonios son partidarios de las uniones civiles entre personas LGTB

Un estudio sobre opinión pública en Estonia muestra que en los últimos años la actitud hacia las personas LGTB ha mejorado. Por primera vez, la gente que se opone a la Ley de Uniones Civiles constituye una minoría.

por Estonian Human Rights Centre
Image Source: Ezequiel Coelho: Equal (Flickr.com)

Cada vez más estonios aceptan la homosexualidad y apoyan que se proteja a las personas LGTB

En comparación con resultados anteriores, cada vez más encuestados opinan que las personas LGBT deberían estar protegidas contra la discriminación en los lugares de trabajo, el sistema educativo y a la hora de acceder a productos y servicios. Las personas que apoyan la Ley de uniones civiles ha aumentado, alcanzando el 49%.

El 41% de las personas mayores de 14 años piensa que la homosexualidad es aceptable, mientras que el 16% dice que es totalmente aceptable. En comparación con encuestas anteriores, la actitud hacia la comunidad LGBT no ha cambiado drásticamente, aunque ahora a más personas les parece que la homosexualidad es totalmente aceptable (+ 2-7%) y menos la perciben como inaceptable (- 4-6%). El 41% de las personas cuya lengua materna es el estonio está de acuerdo con que la Ley de uniones civiles es un paso importante para garantizar la igualdad de trato y los derechos humanos en Estonia, mientras que de las personas con otro idioma materno el 29% está de acuerdo con esta afirmación.

Kari Käsper, directora ejecutiva del Centro Estonio de Derechos Humanos, comentó los resultados: "Por primera vez, quienes se oponen a la Ley de uniones civiles están en clara minoría. Esto era predecible, ha sucedido también en otros países cuando la gente se ha dado cuenta de que la regulación jurídica de las parejas del mismo sexo no tiene consecuencias negativas para la sociedad".

Actitudes distintas entre distintos grupos sociales

Las mujeres, especialmente las que tienen entre 20 y 29 años de edad, en general, aceptan más la homosexualidad. Otros grupos receptivos son los estonios nativos, las personas con niveles de educación más altos, con un estatus social alto, las que tienen sueldos altos y las que viven en Tallin y en el sur de Estonia. Los grupos más reacios a aceptar la homosexualidad son los hombres, los mayores de 60 años, los nativos de idiomas extranjeros y las personas que viven en el condado de Ida-Virumaa y en las regiones con pueblos más pequeños. Mientras que el 59% de los estonios nativos están de acuerdo con que las parejas del miso sexo se registren como uniones civiles, solo lo suscriben el 26% de los rusoparlantes. Existe una gran diferencia entre estas nacionalidades en cuanto a su actitud hacia el matrimonio entre personas del mismo sexo (45% vs 22%).

En comparación con encuestas anteriores, la gente en general piensa que la homosexualidad está más aceptada en la sociedad estonia. Mientras que para los estonios nativos la opinión más generalizada es que la homosexualidad es algo aceptable, entre los rusos hay más personas que piensan que la homosexualidad es completamente inaceptable (42%). Estas opiniones se han polarizado con el tiempo, probablemente como consecuencia de los medios de comunicación y espacios de información que nutren a las distintas comunidades (los rusos en Estonia son más propensos a ver los medios de Rusia) y de las distintas actitudes conservadoras, pues los rusos étnicos también tienden a ser más religiosos.

Los contactos personales, los medios de comunicación y la familia ayudan a moldear las actitudes

En general, parece que la población tiene más contacto con personas LGBT. El 3% de los encuestados indicaron que un miembro de su comunidad o de su propia familia se identifica como LGBT, el 14% que había personas LGBT en su círculo de amigos y el 16% que tenían colegas LGBT. La fuente de información principal que forma actitudes positivas hacia la homosexualidad son los medios de comunicación tradicionales (50%), seguida de los medios de comunicación y de las opiniones de amigos, familiares y parientes (45%). Luego viene Internet (39%) y el contacto directo en la escuela o el lugar de trabajo (31%). Las campañas sociales también han contribuido en gran medida a que las actitudes sean más positivas y abiertas, como demuestra la encuesta.

Kristel Rannaääre, directora ejecutiva de la Asociación LGBT de Estonia, destacó el papel fundamental del contacto directo y la sensibilización en el cambio de actitudes. "A menudo, los prejuicios y la oposición a las ideas LGTB se fundamentan en una falta de información y desconocimeinto. En nuestro trabajo, constatamos que cuando se tiene la información adecuada, además de aumentar el conocimiento sobre el tema, también mejora la actitud y la apertura. Asimismo, hemos comprobado que quienes tienen contacto directo con la comunidad son más abiertos y quieren entenderla mejor".

La encuesta LGBT la encarga el Centro de Derechos Humanos de Estonia y desde 2012 la realiza Market Research AS. La última encuesta fue la cuarta consecutiva y fue dirigida por Liis Grünberg, directora de encuestas de Market Research AS.