Violencia doméstica: ayudar a la víctima, culpar a la víctima

Según la encuesta pública más reciente en Lituania, la mayoría de las personas piensan que las víctimas de violencia doméstica deberían recibir ayuda, pero también que las mujeres suelen ser la causa de la propia violencia.

La verdadera amplitud del problema de violencia doméstica en Lituania quedó patente a finales de 2011 con la aprobación de la Ley sobre violencia doméstica. A su vez, eso desveló otra faceta del problema: la mayoría de las víctimas de violencia doméstica son mujeres (en 2017, solo ellas sumaban el 77%).

A fin de determinar la percepción que la población lituana tiene sobre la violencia machista, se realizó una encuesta pública en 2017. Los hallazgos seguían dos vertientes: aunque la mayoría reconoce la necesidad de ayudar a las mujeres afectadas, muchas personas todavía culpan a las propias mujeres de la violencia.

A bote pronto: violencia física

El estudio que empezó la Oficina de Defensa de la Igualdad de Oportunidades del Seimas [Parlamento lituano] preguntaba qué formas de violencia se nos ocurren al pensar en violencia doméstica. Los resultados mostraron que se suele asociar la violencia con una agresión física del compañero (un 72%), como empujones o bofetones. Esto tiene una explicación relativamente fácil en la práctica dominante de solo pedir ayuda cuando la violencia pasa a ser física. En muchos casos no se busca ayuda por la falta de pruebas, por lo que es difícil percatarse y reconocer como tales otras formas de violencia doméstica.

Eso fue corroborado por los resultados de la encuesta sobre percepción pública. Por ejemplo, solo 1 de cada 4 personas que respondieron hablaron de la violencia psicológica contra las mujeres y solo el 6% citó la violencia sexual. No se mencionaron las penalizaciones económicas, como eliminar a las mujeres del presupuesto familiar. Fue más probable que las formas de violencia "más sutiles" contra las mujeres las percibieran residentes acomodados de grandes urbes (las personas de grupos más pudientes y formados).

Al presentar situaciones concretas, quedó patente que muchas personas contemplaban la violencia sistémica a través de una lente selectiva. El 93% de las personas que respondieron pensó que era violencia golpear a una mujer en la cara para que se calle durante una discusión. El 82% consideró que era violencia forzar a la esposa a practicar sexo contigo cuando no quiere, pero solo uno de cada dos lituanos pensó que también lo era prohibir trabajar a la esposa porque el esposo gana suficiente y ella tiene la tarea de cuidar de la casa y de los niños. El 41% no lo vio como violencia doméstica. En una encuesta del Eurobarómetro de 2016, el 35% de la población vio la misma situación como justificable. Depender económicamente de los hombres sigue siendo la forma de violencia contra las mujeres más justificable.

¿Son las mujeres las culpables de la violencia?

Aunque algunos tipos de violencia se contemplan como más graves, al menos existe consenso en que las víctimas deberían recibir ayuda profesional. Más del 90% de las personas que respondieron consideraban que los médicos y los profesionales sobre derechos infantiles deberían ofrecer información a las potenciales víctimas de violencia sobre qué hacer y el 85% pensó que deberían informar a la policía sobre la situación. En resumen, existía acuerdo (un 95%) en que hay que apoyar a las mujeres que desean separarse o divorciarse de hombres violentos.

No obstante, 1 de cada 2 personas solían cargar la culpa de la situación sobre los hombros de las mujeres. Los resultados sugieren que uno de cada dos lituanos piensan que las mujeres que han sufrido violencia saben en qué tipo de relación se estaban metiendo (el 51%), que las mujeres suelen, por lo general, exagerar (el 53%) y que ellas tienen tendencia a provocar estallidos de violencia (el 53%). Una aplastante mayoría convino en que, si quieren, las mujeres pueden romper o divorciarse de hombres violentos (el 85%).

Un modelo que no solo ve a las mujeres como causa de la violencia, sino que también funciona sobre la base de que tienen tienen todas las posibilidades de dejar a quienes la ejercen, es un modelo que culpa a las víctimas -el estudio mostró que está es la opinión imperante en la sociedad-. Sin embargo, no deberíamos olvidar que las mujeres a menudo se sienten impotentes frente a la violencia sistémica a causa de una pérdida de autoestima, la falta de medios económicos, sentimientos internalizados de vergüenza y miedo a que les pase algo a ellas o a sus hijos. La solución a la violencia contra las mujeres exige que cada uno de nosotros seamos conscientes y responsables de las personas que nos rodean.

La encuesta representativa de la población lituana fue encargada por la Oficina de Defensa de la Igualdad de Oportunidades y realizada por RAIT en junio de 2017. Esta encuesta es parte del proyecto "Stop Violence Against Women: From Raising Awareness to Zero Tolerance for Victim Blaming”.

Fuente: https://hrmi.lt/smurtas-artimoje-aplinkoje-vis-dar-paciu-moteru-problema/