El Tribunal Supremo polaco ratifica la ilegalidad de la expulsión de un profesor de religión

El Tribunal declaró que la expulsión del profesor constituía una violación de sus derechos y ratificó la decisión de un tribunal inferior de restituirle su puesto.

El Tribunal Supremo de Polonia ha dictaminado que el despido de Piotr Janowicz de su puesto de profesor de religión, historia y educación cívica fue ilegal y constituye una violación de su protección sindical. La decisión, anunciada el 3 de julio de 2019, ratifica la decisión del tribunal de primera instancia y el de apelación que ordenaron la restitución de su puesto de profesor.

Janowicz, ex profesor de religión, también ha estado enseñando historia y educación cívica durante los últimos años. En 2014, durante su último año de servicio, se dedicó casi exclusivamente a la enseñanza de historia. Al mismo tiempo, se le concedió una protección sindical especial, lo que impide su despido sin la aprobación del sindicato.

Sin permiso para enseñar religión

A petición del director de la escuela, un obispo revocó el permiso oficial de Janowicz para enseñar religión en la institución. La administración de la escuela alegó que, de conformidad con las disposiciones de la Carta del Maestro, la revocación de su permiso de maestro de religión les obligaba a finalizar su contrato, independientemente de la protección sindical que pudiera tener.

Tanto el tribunal de primera instancia como el de apelación sostuvieron que el despido de Janowicz fue ilegal. Los tribunales estimaron que la administración de la escuela había aprovechado un procedimiento especial y simplificado de despido para los profesores de religión a fin de privar al profesor de la protección sindical y poner fin a su empleo.

El Tribunal Regional de Poznań dictaminó que Piotr Janowicz debía reincorporarse a su puesto de profesor de historia pues su despido violaba varias leyes que rigen la rescisión de los contratos de trabajo, incluidas las disposiciones relevantes en la Carta del Profesor, y le otorgó una remuneración por todo el período en que estuvo sin trabajo.

La decisión del Tribunal Supremo

El colegio impugnó la sentencia del tribunal de Poznan interponiendo un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. El Tribunal Supremo desestimó el recurso.

A petición de la Helsinki Foundation for Human Rights (HFHR), miembro de Liberties, Janowicz estuvo representada gratuitamente por los abogados Piotr Kryczek y Weronika Papucewicz, de la firma Chajec, Don-Siemion & Żyto. También contó con la asistencia de Justyna Klimek, una asesora jurídica en prácticas de Bartoszewska Binkowski. HFHR presentó un amicus curiae al Tribunal Regional de Poznan.

“El Tribunal Supremo dictaminó que Piotr Janowicz había obtenido de hecho el doble estatus de profesor designado. Por un lado, era profesor de religión y, por otro, como resultado de haber recibido toda la carga docente de profesor de historia y de educación cívica y de haber cumplido las condiciones establecidas en la Carta del Profesor, también era titular de otras asignaturas. El Tribunal hizo hincapié asimismo en el hecho de que Janowicz se había incorporado correctamente como profesor de historia debido a que tenía derecho a una protección sindical especial contra la rescisión de su contrato de trabajo”, señaló Kryczek.

“Los tribunales de todas las instancias desaprobaron el uso del procedimiento simplificado de despido de profesores de religión, que ignora la protección especial que se concede a los miembros de los sindicatos, ya que Janowicz adquirió su puesto docente como profesor de otras materias, no solo de religión. Consideraron que el colegio había actuado de mala fe. Sin embargo, sigue existiendo una interpretación de la ley que priva a los profesores de religión de una protección especial de la estabilidad de la relación laboral. En lo que respecta a su empleo, los profesores de religión deben ser tratados de la misma manera que los demás profesores”, explica Jarosław Jagura, abogado de HFHR.