La vigilancia de reconocimiento facial trata a todo el mundo como sospechoso

La privacidad es un derecho fundamental de todos y cada uno de nosotros. Los gobiernos no pueden violarlo cada vez que les plazca. Si las autoridades quieren espiar a alguien, deben obtener el permiso correspondiente.

Todos queremos seguir haciendo nuestra vida en libertad, sin que nadie nos espíe. Pero la vigilancia de reconocimiento facial nos priva de esa posibilidad. Trata a todo el mundo como si fuéramos sospechosos y acaba con la noción de que todos somos inocentes hasta que se pruebe lo contrario.

Los gobiernos nos están obligando a renunciar a parte de nuestra libertad, a cambio de promesas de mayor seguridad. Eso dicen.

El software es deficiente

De hecho, la eficacia de la vigilancia por reconocimiento facial es altamente sospechosa. No existen ejemplos concretos de cuándo se ha utilizado para frustrar directamente un ataque terrorista, pero sin embargo ha tenido mucho éxito desviando los recursos de las fuerzas del orden hacia la búsqueda de pistas falsas.

Efectivamente, a pesar de que la vigilancia por reconocimiento facial cada vez está más extendida en Europa, los resultados no han sido alentadores.

Se utilizó durante la final de la Liga de Campeones de 2017 en Gales, donde produjo 2.297 falsos positivos. La policía de Reino Unido en el sur de Gales probó la vigilancia por reconocimiento facial entre mayo de 2017 y marzo de 2018. El sistema marcó a 2.685 personas como sospechosos, pero 2.451 fueron falsos positivos.

A pesar de estos resultados, las autoridades siguen alabando la precisión del software de reconocimiento facial. En Alemania, donde el gobierno quiere instalar esta tecnología en 14 aeropuertos y 134 estaciones de tren, las autoridades insisten en que el software tiene una precisión del 80%.

Pero una asociación de activistas hackers asegura que el gobierno está engañando a a la sociedad. Si los tres proveedores del sistema de reconocimiento facial trabajaran conjuntamente, podría ser posible lograr tal resultado, pero la precisión de cada sistema por sí solo no supera el 68,5%.

Incluso si el software acertara ocho de cada diez veces, seguiría siendo completamente inaceptable. Supongamos que el software fuera aún mejor, con una precisión del 99,99%. Eso supone un falso positivo de cada 10.000 escaneos faciales.

Si se escanean a los 10 millones de pasajeros de líneas aéreas, el 99,99% de precisión se traduce en 1000 fallos. Y recordemos, esta tecnología sobre todo estará situada en los lugares más concurridos: aeropuertos, estaciones de tren, centros comerciales, zonas de alta confluencia de peatones.

¿Qué hará la UE?

La UE está en el proceso de toma de decisiones sobre cómo regular la tecnología de reconocimiento facial, pero, por el momento, permitirá que los Estados miembros sigan empleando el software con las normas existentes.

En enero se filtró un borrador de un libro blanco de la UE que revelaba que la Comisión Europea está considerando una prohibición de cinco años para el uso de tecnologías de reconocimiento facial en zonas públicas.

La prohibición tiene por objeto que los reguladores tengan tiempo para analizar bien cómo evitar que los gobiernos y las empresas abusen del software de reconocimiento facial. Pero incluso durante el tiempo la prohibición propuesta, se pueden hacer excepciones para cuestiones relacionadas con la seguridad, así como para la investigación y el desarrollo.

Teniendo en cuenta la posibilidad de las excepciones, resulta difícil creer que se vaya a dejar de utilizar la vigilancia por reconocimiento facial en lugares como aeropuertos y otras terminales de transporte muy concurridas. Es probable que los gobiernos aduzcan que su uso es necesario por cuestiones de seguridad.

No obstante, cabe esperar que en el futuro la Unión Europea imponga unas directrices más contundentes. La Vicepresidenta de la Comisión Digital Margrethe Vestager ha dicho que cree que la vigilancia por reconocimiento facial viola el RGPD, el reglamento de protección de datos de la UE.

Si el Tribunal de Justicia Europeo está de acuerdo, se podría restringir el uso de las cámaras de reconocimiento facial a nivel de los Estados miembros. Pero una sentencia de tan amplio alcance parece poco probable.

La privacidad nos pertenece a todos

La privacidad es un derecho fundamental de todos y cada uno de nosotros. Los gobiernos no pueden violarlo cada vez que les plazca. Si las autoridades quieren espiar a alguien, deben presentar pruebas que apoyen sus sospechas, y solo entonces obtendrán permiso para violar la privacidad de su sospechoso.

A veces, las violaciones más pasivas y desapercibidas de nuestros derechos son las más perjudiciales. La vigilancia por reconocimiento facial convierte nuestras sociedades libres en Estados policiales. Permite que el gobierno te registre y almacene tus datos sin tu conocimiento ni consentimiento. Esto es ilegal, injusto y no tiene cabida en una democracia.

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