Persisten las 'condiciones mediocres' en las cárceles rumanas

La delegación contra la tortura del Consejo de Europa ha publicado el informe de su visita del pasado verano a Rumanía. Sus resultados: las cárceles siguen estando hacinadas, insalubres, sin luz ni ventilación naturales.

El Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y los Tratos Inhumanos o Degradantes (CPT) del Consejo de Europa ha publicado el informe sobre su última visita a Rumanía (del 5 al 17 junio de 2014). La delegación del CPT visitó nueve instalaciones de detención preventiva, cuatro centros penitenciarios y el hospital penitenciario de Rahova. Se entrevistó con los detenidos y las personas en prisión preventiva, así como con el personal de los dos hospitales psiquiátricos (Sapoca Iasi y el Centro Neuropsiquiátrico núm. 2 de Bucarest). Los miembros del CPT se reunieron también en Bucarest con los representantes de APADOR-CH.

"Condiciones mediocres"

El informe menciona la evolución positiva registrada en comparación con la última visita, realizada en 2010. Como ejemplo de buenas prácticas, está el caso de un médico a cargo de los centros de detención en Bucarest, que hace informes después del examen de las personas en prisión preventiva y que registra las declaraciones de los detenidos incluso aunque no haya signos visibles de violencia en sus cuerpos.

Sin embargo, el CPT señaló también que en los últimos cinco años las condiciones de detención bajo custodia policial, que pueden durar meses, "siguen siendo mediocres, sobre todo en lo que atañe al hacinamiento, el deterioro, la insalubridad y la falta de acceso a luz y ventilación naturales".

El hacinamiento

La delegación también se dio cuenta de que los detenidos de las cárceles tenían miedo de comunicarse con los miembros de la delegación del CPT. Aún así, la delegación escuchó numerosas denuncias de malos tratos (en particular de detenidos que alegaban haber sido víctimas de abusos físicos por parte de agentes enmascarados de las fuerzas especiales). El informe dice que esas acusaciones suelen provenir de las personas detenidas en los pabellones de máxima seguridad y de los pabellones cerrados de las cárceles de Arad y Oradea.

El CPT descubrió que también hay hacinamiento en las cárceles, donde algunas de ellas presentan un máximo de 2m² por persona (como en el caso de la penitenciaría para mujeres de Târgşor). Tales condiciones resultan aún más preocupantes si se tiene en en cuenta que los detenidos pasan de 20 a 22 horas todos los días en sus celdas.

El informe de la delegación recomendó que el gobierno rumano adopte medidas para aumentar el número de centros penitenciarios y las cifras de personal médico asignado a las prisiones. También recomendó que se desarrollaran más actividades socioeducativas para los detenidos, donde la inclusión en el mercado laboral también es necesaria, sobre todo para las personas detenidas en los pabellones de máxima seguridad y en los pabellones cerrados.

Tratamiento a las celebridades

El informe del CPTdiscutió también el caso de Gabriel Dumitrache, que murió en la comisaría de policía núm. 10 de Bucarest. En relación con este caso, exigió a las autoridades rumanas que enviaran información sobre la acción legal en curso contra el agente de policía acusado de matar a Dumitrache. Asimismo, el CPT dijo que el gobierno ha de tomar medidas administrativas disciplinarias contra los agentes de policía, con independencia de lo sucedido durante los procedimientos de investigación.

APADOR-CH señala que el informe del CPT contiene una gran cantidad de la información proporcionada en años anteriores por APADOR en relación con el hacinamiento y las malas condiciones materiales en los centros de detención rumanos. Por desgracia, estos temas rara vez se discuten públicamente en el ámbito nacional.

Eso solo sucede cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a Rumanía debido a sus condiciones penitenciarias, o cuando alguna celebridad es detenida y se queja del tratamiento al que ha sido sometida durante su detención. Los derechos civiles son un tema ignorado a menudo tanto por las autoridades como por los ciudadanos normales, quienes, según una investigación sociológica reciente realizada por APADOR-CH, ni siquiera son plenamente conscientes de sus derechos.

Puede leer el informe completo del CPT aquí.