​La UE ya no puede permanecer en silencio ante la Putinización de Hungría

La Unión Húngara para las Libertades Civiles (HCLU) condena las redadas policiales contra las ONG húngaras y las ve como un acción políticamente motivada que elevan un nuevo nivel el intransigente ataque del gobierno Orban contra la sociedad civil.

En la mañana del 8 de septiembre, decenas de policías de la Agencia Nacional de Investigación (NNI por sus siglas en húngaro) registraron las oficinas de Ökotárs y Demnet, dos ONGs encargadas de la distribución de subvenciones de organizaciones no gubernamentales de Noruega en Hungría. Estas ONGs llevan siendo atacadas durante varios meses ya debido a las acusaciones investadas por el Gobierno de Orban, quien afirmó que la concesión noruega para ONGs es administrada y está vinculada a la oposición (lea nuestro artículo anterior aquí). Lo que verdaderamente preocupa al Gobierno, con independencia de la propaganda oficial, es que los fondos noruegos para subvenciones apoyan a ONG que trabajan para fortalecer la democracia.

Vigilancia injustificada y excesiva

La policía acusa a las ONG de "desviación fraudulenta de fondos," lo que nos recuerda a los actuales ataques contra la sociedad civil en países como Rusia y Azerbaiyán, donde los gobiernos autocráticos usan estas acusaciones para neutralizar ONGs independientes que reciben fondos de donantes internacionales.

A principios de este año, la Oficina de Control del Gobierno (KEHI) fue la encargada de llevar a cabo investigaciones contra las ONG que recibían subvenciones de los fondos noruegos para ONG. Esta investigación no ha logrado presentar prueba alguna hasta el momento que justifique el uso de fuerza policial de esta magnitud; el objetivo es claramente intimidar a la sociedad civil y silenciar las voces críticas.

HCLU demanda a la Oficina de Control del Gobierno

HCLU ha enviado una petición de libertad de información a la Oficina de Control del Gobierno para averiguar quién encargó llevar a cabo las investigaciones. La Agencia negó el acceso a los datos públicos, por lo cual HCLU está tramitando una demanda por haberse violado el derecho constitucional a la libertad de información.

En julio el primer ministro Orban pronunció un discurso en el cual dijo que Hungría tenía el objetivo de convertirse en un Estado "no liberal". La Comisión Europea no quiso emitir comentario alguno. Las acciones de hoy demuestran una vez más que el Gobierno de Orban está desafiando los valores y principios fundamentales de la Unión Europea. HCLU coincide con Vidar Helgesen, ministro para la UE de Noruega, quien dijo: "Cuando el Gobierno húngaro desafía estos valores, desafía la propia Unión Europea".

Peter Sarosi

Actualización: En la tarde del 8 de septiembre, las fuerzas policiales húngaras registraron los domicilios de algunos trabajadores de Ökotárs, según los últimos informes.