¿Pueden los derechos humanos frenar el auge del autoritarismo?

2019 será un año emocionante y lleno de retos. El Parlamento Europeo celebrará elecciones y Liberties estaremos de gira por Europa con nuestro nuevo libro sobre por qué los populistas atraen a los votantes y cómo podemos frenar su éxito.

Los partidos populistas autoritarios no lograron imponerse en las elecciones neerlandesas, francesas y alemanas de 2017 y algunos analistas señalaron que esto significaba la muerte del populismo en Europa. Sin embargo las elecciones posteriores en Austria en 2017 y luego en la República Checa, Hungría, Italia, Eslovenia y Suecia en 2018 han demostrado lo contrario. Incluso en países donde estos partidos no lograron entrar en el gobierno, como Eslovenia y Suecia, sí lograron sin embargo aumentar su apoyo. En el caso de Países Bajos, Suecia y Austria, parece bastante claro que los partidos de centroderecha fueron capaces de mantener su posición en gran parte porque adoptaron las políticas y la retórica de sus oponentes autoritarios.

Hemos sido testigos del tipo de políticas que llevan a cabo estos partidos cuando logran un control firme del poder. Asumen el control o intimidan a los medios de comunicación para generar noticias que fomenten el miedo y el odio hacia las minorías, como los migrantes. Si no pueden cambiar la constitución, asumen el control de los tribunales para evitar que los jueces bloqueen sus ataques contra ciertos grupos. Difaman, acosan y bloquean la financiación de los defensores de derechos humanos que son críticos con el gobierno o que movilizan a la sociedad para que se oponga a las políticas gubernamentales. Estructuran el sistema educativo de forma que promueva la intolerancia, la xenofobia y la represión hacia las mujeres, las personas LGBTI y las minorías étnicas, y toman medidas drásticas contra el derecho a la protesta.

A pesar de que todo en lo que creemos está en juego, no hemos logrado obtener soluciones o explicaciones por parte de los expertos: ¿por qué está aumentando el apoyo a los partidos autoritarios y cómo podemos persuadir a los votantes de que el autoritarismo no es la solución a los problemas a los que se enfrentan?

Por eso, Liberties ha realizado su propia investigación, y hemos encontrado las respuestas que necesitamos para entender lo que está sucediendo, por qué está sucediendo y cómo empezar a luchar en contra de este fenómeno. A principios de este mes publicamos un libro: 'Countering populist authoritarians: Where their support comes from and how to reverse their success'. Durante el año 2019 estaremos de gira para difundir la investigación tanto en universidades como think tanks, pues es dónde se está marcando la forma de reaccionar ante el ascenso del autoritarismo desde los medios de comunicación a los políticos. También asesoraremos a responsables políticos y a defensores de derechos humanos, explicándoles qué pueden hacer. Asimismo habrá una serie de blogs para el público en general, para poder informarles sobre cómo pueden aportar su granito de arena.

En vísperas de las elecciones al Parlamento Europeo, también os mantendremos informados sobre los posibles resultados de los representantes de partidos autoritarios. Las encuestas indican que estos partidos no lograrán crecer lo suficiente como para poder formar una mayoría. Pero lo que parece pasar más desapercibido es que todos los grupos políticos principales del Parlamento Europeo tienen a diputados de partidos autoritarios. No se trata únicamente del húngaro Fidesz en el grupo del centroderecha del PPE. El partido checo ANO forma parte del grupo liberal ALDE. El PSD rumano y el Smer eslovaco forman parte del grupo de centroizquierda de los Socialistas y Demócratas. Os presentaremos las estadísticas y algunos análisis sobre cómo los eurodiputados podrían formar coaliciones que mantuvieran a los autoritarios lejos del asiento del conductor y también del asiento trasero.

2019 será un año emocionante y lleno de desafíos. Esperamos que te unas a nosotros para construir un movimiento creciente de europeos dispuestos a defender la democracia y nuestras libertades fundamentales.