Protestas en un suburbio de Roma por el realojo de una familia romaní

Todas las miradas están puestas en el Casal Bruciato, en las afueras de la capital italiana, que se ha visto empañado por violentas protestas atizadas por la asociación de extrema derecha CasaPound.

Los manifestantes afirmaban que protestaban por el realojo de una familia romaní en la zona, aunque parece claro que existen toda una serie de problemas que podrían explicar las protestas.

Protestas violentas con un trasfondo de incitación al odio

Los problemas en el suburbio de Casal Bruciato, al este de Roma, comenzaron a principios de abril, cuando los vecinos empezaron a expresar su inconformidad al ayuntamiento por un proyecto de acoger a una familia romaní. Alegaban que no querían "gitanos aquí" y que la casa "debía ser asignada a italianos". La protesta fue alentada por la asociación de extrema derecha CasaPound. La Fiscalía de Roma ha condenado a varios participantes por "discriminación racial" pues uno de los manifestantes gritó "Te violaré" a la madre de la familia romaní. Varias asociaciones y ONG han deplorado la "excesiva tolerancia" de las autoridades frente a las amenazas que ha sufrido la familia romaní por parte de los miembros de CasaPound.

La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, fue a visitar a la familia romaní y declaró que "la ley es la misma para todos, tanto cuando se expresa a través de sanciones y penas, como cuando, en este caso, se cumplen los requisitos necesarios para la asignación de una vivienda económica y social".

Italia vive una situación de emergencia en materia de vivienda

Con frecuencia, se utilizan argumentos que alegan que se da prioridad a los romanís frente a los "italianos" para justificar protestas como estas. Sin embargo, una normativa de 2012 que establece los parámetros para la inclusión de solicitudes en la lista de espera, y que sigue en vigor, no hace ninguna referencia a que tengan ninguna preferencia las personas romanís.

Estos eventos arrojan luz sobre el problema de la emergencia habitacional en Italia. La ineficiencia del sistema italiano en materia de vivienda es un problema importante. Muchos líderes de distintas ciudades del país han lamentado la "emergencia habitacional" (emergenza abitativa). Este fenómeno evidencia la insuficiente disponibilidad de vivienda social respecto a la necesidad existente. La capital italiana no es ajena al problema. En 2016 el arquitecto Enrico Puccini publicó un libro titulado Hacia una politica de vivienda (Verso una politica per la Casa) en el que señala que no hay suficiente vivienda pública para todos las personas que la solicitan.

La decisión de proporcionar una vivienda a una familia romaní con 12 hijos fue, por un lado, la gota que colmó el vaso y, por otro, una oportunidad para que las organizaciones de extrema derecha redoblaran sus esfuerzos para expresar su malestar.

Las protestas ponen de relieve problemas que se han barrido bajo la alfombra y que están ya bastante fuera de control. En un contexto de creciente incitación al odio antes de las elecciones al Parlamento Europeo, las protestas también ilustran la inestabilidad a la que se enfrenta actualmente la sociedad italiana y lo dividido que está el país.