¿Inocente hasta que se demuestre lo contrario?

Sospechosos y medidas de contención” es un proyecto europeo centrado en el impacto que tiene en la imparcialidad del proceso la forma en que se presenta a un sospechoso o acusado ante el tribunal, el público y los medios.

La presunción de inocencia es uno de los principios fundamentales del sistema de protección de los derechos humanos. Es una salvaguardia frente a condenas injustas y un instrumento legal para garantizar que toda persona sea inocente hasta que se demuestra su culpabilidad.

La policía usa las esposas de forma rutinaria, sin tener en cuenta si el detenido es peligroso o si existe riesgo de fuga.

Rights International Spain (RIS), miembro de Liberties, ha sido la organización colaboradora, encargada de realizar la investigación en España. Véase el informe completo aquí.

La investigación ha revelado importantes conclusiones:

La Directiva sobre presunción de inocencia debe incorporarse al ordenamiento interno español. Debe modificarse el marco legal para vincular la presunción de inocencia con el uso de medidas de contención, así como adoptarse medidas en caso de incumplimiento de la obligación que recae sobre las autoridades públicas de no referirse a los sospechosos o acusados como culpables.

Si bien el uso de medidas de contención está sujeto al principio de proporcionalidad, el informe constata que las esposas se usan de manera habitual sin justificar la necesidad, caso por caso, como exige la Directiva. Los detenidos suelen siempre ir esposados en los traslados y, por tanto, llegan así a los juzgados, de manera perceptible para todos

La imagen de un acusado con esposas afecta cómo se le percibe en el juicio

En cuanto al uso de medidas de contención durante el acto judicial, jueces y fiscales, opinan que los detenidos suelen estar sin esposas. Mientras que para los abogados es frecuente que las personas acusadas detenidas estén esposadas. En cuanto a la percepción de culpabilidad ligada al uso de medidas de contención, existen opiniones dispares. El informe concluye que, para los policías, ver al detenido con esposas no influye a los operadores jurídicos porque son profesionales habituados. Algunos jueces creen que influyen en todas las personas, incluidas los jueces. Los abogados, en su mayoría, también sostienen esta opinión. Todos los profesionales coinciden en que las esposas tienen un impacto negativo para la sociedad en su conjunto. Pero también se ha resaltado la importancia de cómo informan los medios y el impacto que esto tiene tanto en los operadores judiciales como en la opinión pública.

La investigación señala la importancia de la puesta en escena. Algunos profesionales reclaman que el acusado se siente al lado de su abogado, de modo que el escenario sea lo más neutral posible. También se ha insistido en la necesidad de disponer de dependencias judiciales adecuadas y habilitadas para evitar la excesiva exposición pública del detenido esposado.

Existe preocupación por cómo se comunica la policía con los medios y el público en general. Para algunos profesionales, ahí se encuentra la raíz del problema ya que los periodistas recogen las notas de prensa del Ministerio del Interior o los vídeos de los operativos policiales difundidos por la policía.

Mejorar la normativa y la comunicación

Parte de la solución pasa por establecer una regulación más precisa sobre el uso de medidas de contención partiendo de su prohibición y que las excepciones se justifiquen de forma precisa. También deberían establecerse canales de comunicación que funcionen con mayor fluidez entre todos los agentes implicados en los procedimientos penales y promover la formación en el ámbito de la presunción de inocencia para abogados, jueces, fiscales, policía y medios. En general, deben garantizarse recursos efectivos para los casos de violación del derecho de presunción de inocencia.