A pesar de los comentarios homofóbicos del presidente moldavo, la Semana del Orgullo sigue adelante

Si bien no cabe duda de que la Semana del Orgullo en Moldavia ha crecido en visibilidad y participación en los últimos años, en la esfera política están ocurriendo cosas que amenazan la protección de derechos de la comunidad LGBT.

GENDERDOC-M, socio de hace mucho tiempo de Civil Rights Defenders, organizó el Festival Comunitario LGBT "Moldova Pride 2017", que se celebró del 16 al 21 de mayo y culminó con una Marcha del Orgullo que tuvo lugar el domingo en la capital, Chisinau, bajo el lema "SIN MIEDO".

Esta semana de actividades tenía como objetivo aumentar el nivel de visibilidad, respeto y aceptación de las personas LGBT en Moldavia, que a menudo sufren discriminación, marginación y son objeto de discursos de odio y ataques físicos.

"Desde la histórica aprobación de la Ley de Igualdad en 2012, el desfile del orgullo es la quinta marcha de solidaridad autorizada que se celebra en Chisinau. Junto con la comunidad LGBT de Moldavia, hemos luchado mucho pero hemos logrado que cada año el número de participantes aumentara, así como el interés y el apoyo internacional. Sin embargo, no debemos ser autocomplacientes, pues la homofobia es un verdadero problema que afecta de forma virulenta a la sociedad moldava, y por eso, para garantizar los derechos de la comunidad LGBT, resulta todavía más importante que aseguremos nuestra visibilidad", dijo Anastasia Danilova, directora ejecutiva de GENDERDOC-M.

La Semana del Orgullo comenzó el martes 16 de mayo. Fueron seis días de distintos eventos entre los que cabe destacar algunos como la exposición fotográfica "NO SILENCE" de Carolina Dutka, un proyecto dedicado a la comunidad LGBT en Moldavia, aunque está prohibida en la región independiente de Transnistria. También hubo varias conferencias y una obra de teatro, además de la publicación de un informe sobre el discurso de odio anti-LGBT.

Durante el año pasado se monitorearon y analizaron todas las noticias aparecidas en los medios de comunicación locales sobre cuestiones LGBT en Moldavia. El resultado de este análisis se presentó en una de las conferencias. Además, más de 10 embajadas participaron en la Marcha del Orgullo el 21 de mayo, al igual que un buen número de representantes de organizaciones de la sociedad civil de toda Europa.

Nueva legislación que trae nuevas preocupaciones

Si bien no cabe duda de que la Semana del Orgullo en Moldavia ha crecido en visibilidad y participación en los últimos años, en la esfera política están ocurriendo cosas que amenazan la protección de derechos de la comunidad LGBT. Las medidas más recientes que han adoptado las autoridades moldavas no están en absoulto en concordancia con la Ley de Igualdad de 2012.

En abril de 2016, se presentaron ante el Parlamento dos iniciativas legislativas, el Proyecto de Ley 180 sobre la derogación de la Ley 121 sobre Igualdad y el Proyecto de Ley 184, que sugiere la sanción de la propagación de las relaciones homosexuales. Aunque ambos fracasaron, han puesto sobre la mesa la posibilidad de que las libertades fundamentales se vean amenazadas o en regresión, lo que ha suscitado una preocupación importante entre las comunidades marginadas, como las personas LGBT.

En marzo de 2017, la comunidad LGBT se enfrentó a una amenaza similar cuando el Parlamento moldavo presentó una nueva iniciativa legislativa que podía criminalizar la homosexualidad. La legislación pretendía introducir el concepto de homosexualidad como una "perversión sexual". Bajo la ley, cualquier tipo de información distribuida por la comunidad LGBT sería perseguida de la misma forma que la posesión de pornografía.

La interferencia abusiva del presidente

Además de las amenazas anteriores, el 18 de mayo de 2017, el presidente de Moldavia, Igor Dodon, publicó en su página oficial en Facebook que estaba "firmemente en contra de la marcha de la comunidad LGBT, pues es una contradicción flagrante de nuestros valores tradicionales, la religión ortodoxa y la moralidad". Y añadió: "No pueden, ni serán aceptados ni por mí, ni por la sociedad general".

La comunidad LGBT en Moldavia, que ha luchado durante tantos años para alcanzar la Ley de Igualdad, ha recibido estas declaraciones con gran preocupación, pues su acción "representa una interferencia abusiva en la vida privada de la comunidad LGBT, además de que muestra que ha obviado que el derecho a la libertad de reunión está garantizado por la Constitución de Moldavia", señaló Gheorgina Drumea, directora ejecutiva de la Coalición contra la Discriminación de Moldavia (CND).

Este no es el único discurso de odio dirigido a la comunidad LGBT, según Drumea. Cuando se lanzó el festival, las redes sociales comenzaron a convocar manifestaciones en contra el Desfile del Orgullo.

la igualdad

Aunque las cosas han mejorado, todavía existe la amenaza de contra-manifestaciones y hooligans que a menudo instigan acciones contra la comunidad LGBT y la gente que los apoya. Lamentablemente, las leyes no responsabilizan a quienes incitan al odio por motivos de orientación sexual.

Gheorgina Drumea dijo que "en definitiva, queremos señalar que si el presidente de Moldavia ha decidido tratar de dividir a la sociedad de esta forma y obviar la igualdad de derechos de cada ser humano, podemos anticipar una regresión considerable en el respeto de los derechos humanos y de las libertades garantizadas en los distintos convenios internacionales que Moldavia ha firmado."

Para más información sobre la situación de los derechos humanos en Moldavia, pincha aquí y accede al Informe de País elaborado por Civil Rights Defenders.