Por qué las asociaciones son buenas para tu salud

El trabajo comunitario a través de asociaciones forzará a los gobiernos a que tomen la mejor via contra la pandemia.

Todos queremos que nuestros gobiernos gestionen esta pandemia de la mejor manera posible, que opten por una via que no deje a ninguna persona sin el apoyo que necesita. Tanto garantizando los equipos de protección adecuados al personal sanitario como asegurando una renta mínima a las personas que están perdiendo sus empleos.

Esperamos que nuestros políticos estén muy bien asesorados por científicos y otros expertos. Y sabemos que hablan con las empresas sobre sus preocupaciones. ¿Pero cómo nos aseguramos de que nos escuchen a nosotros, a la sociedad? Necesitamos una via para poder decirle a nuestros líderes qué nos preocupa, para que tomen decisiones que nos favorezcan a todos.

Por supuesto, se puede escribir a los miembros del parlamento. ¿Pero quién presta atención a un puñado de voces aisladas? Por eso existe el derecho de fundar y trabajar a través de asociaciones. Esto permite que los ciudadanos puedan trabajar y organizarse conjuntamente y que la sociedad tenga una forma de expresarse, unir sus voces y hacerse oír. Las asociaciones son claves para que la democracia funcione correctamente, pues suponen una via para hablar con nuestros representantes entre una elección y otra, mientras están en el poder y tomando decisiones que nos afectan. Existen muchos ejemplos de cómo hacemos uso de las asociaciones para forzar a los gobiernos a que tomen las decisiones correctas. He aquí algunos.

La atención sanitaria

Todos queremos estar sanos, para tener independencia y poder hacer lo que queramos, desde pasar tiempo de calidad con nuestros seres queridos a ganarnos la vida para mantener a nuestras familias. Por eso existe el derecho humano a la atención sanitaria. Pero en los últimos años, la mayoría de los gobiernos de Europa han estado haciendo recortes en en la atención médica y los recursos sanitarios. Si bien es cierto que cualquier sistema de salud tendría dificultades para hacer frente a una pandemia, al haber debilitado nuestros sistemas de salud, estos gobiernos han dificultado mucho más la posibilidad de poder cuidar a las personas durante el coronavirus.

El personal médico de toda Europa ha estado trabajando conjuntamente a través de asociaciones que los representan para instar a los gobiernos a que inviertan más dinero público en equipos de protección, en personal y en medicamentos. Y a pesar de que han tardado en escuchar, muchos gobiernos parecen que están tratando de hacerlo adecuadamente ahora.

Apoyo económico

A todos nos gusta saber que contamos con una garantía que nos asegura que en circunstancias difíciles en las que nos enfermamos o perdemos nuestro trabajo, podemos seguir manteniendo un nivel de vida básico. Esa es una de las razones por las que pagamos impuestos y contribuciones a la seguridad social. Y por eso existe el derecho humano a la seguridad social.

En Alemania, una persona inició una petición que insta al gobierno a que instaure una renta básica universal y ya ha sido firmada por casi medio millón de personas. La idea se está debatiendo mucho en muchos países y parece que se va a implementar próximamente en España.

Firmar una petición es una forma sencilla de sumar nuestras voces para mostrar a los políticos que estamos preocupados por algo. Esta petición, como muchas otras, es posible gracias a una asociación llamada Change.org. Hay muchas otras asociaciones que dan a la gente de todo el mundo herramientas similares para decir a sus gobiernos lo que esperan de ellos.

Nuestras libertades

Todos disfrutamos de nuestras libertades. Por ejemplo, a todos nos gusta la libertad para movernos de un lado a otro, poder leer y debatir las noticias e intercambiar historias personales sin pensar que nos espían. Por eso existe el derecho a la privacidad, que nos da la libertad de pensar, hablar, compartir ideas y vivir nuestras vidas sin ser juzgados por los demás. Hoy en día, usamos Internet para casi todo y llevamos los teléfonos móviles a todas partes. Esto significa que dejamos rastro en todo lo que hacemos en línea.

Muchos gobiernos quieren recopilar esta información personal y usarla para hacer un seguimiento de quién está infectado, dónde ha estado y si la gente se está quedando en casa. La mayoría de nosotros estamos encantados de poner nuestras libertades en pausa si eso ayuda a detener la propagación del virus. Todos queremos cuidarnos los unos a los otros.

Pero, ¿cómo nos aseguramos de que los gobiernos solo utilicen esta información para luchar contra el coronavirus, que se elimine después de un corto plazo, y ya no se recopila una vez se haya detenido la pandemis? Muchos gobiernos no están creando estas salvaguardias para nuestra privacidad, solo están pidiendo a las compañías telefónicas que entreguen toda nuestra información personal.

Distintas asociaciones que trabajan a favor de la democracia y los derechos humanos están tratando de garantizar que los gobiernos impongan unos límites a la cantidad de información personal que pueden recopilar sobre nosotros. Si los políticos no escuchan, es posible que las asociaciones vayan a los tribunales. De esta forma pueden pedirle a un juez que detenga esta invasión de nuestra privacidad cuando supera lo que es realmente necesario para detener la propagación del virus.

Una democracia sana es buena para la salud

Las asociaciones favorecen un funcionamiento correcto de la democracia, construyendo un puente entre la sociedad y los políticos. Nuestros representantes podrán tomar mejores decisiones para todos nosotros si podemos expresarles nuestras preocupaciones. Las asociaciones contribuyen a que nuestras comunidades se mantengan sanas y prósperas pues mantienen nuestras democracias sanas y prósperas.