"La UE debe alentar a los bielorrusos a no temer a su propia "Revolución de Terciopelo", declara el primer ministro checo.

Andrej Babiš se ha saltado su habitual discreción a la hora de hablar de Europa del Este y en los últimos días, en medio de las protestas en Bielorrusia, hace declaraciones contundentes.

El primer ministro checo Andrej Babiš habló sin tapujos el pasado fin de semana tras las continuas medidas de represión en Bielorrusia, hizo analogías con 1968 y 1989 y declaró que la Unión Europea debería alentar a los bielorrusos a no tener miedo de llevar a cabo su propia "Revolución de Terciopelo". Al mismo tiempo, el Ministro de Exteriores indicó que República Checa podría considerar actuar de forma unilateral si las discusiones de la UE se estancan.

En su videoconferencia semanal del domingo, difundido en las redes sociales, el primer ministro checo no se anduvo con rodeos al hablar del presidente bielorruso y comparó la situación del país con episodios de la historia checa.

"Lo que está ocurriendo en Bielorrusia es una catástrofe absoluta y en estos momentos nos estamos jugando su desenlace. Puede acabar como nuestra Revolución de Terciopelo en noviembre de 1989, con unas elecciones verdaderas y libres, no manipuladas por un dictador, o, tras la llamada de ayer entre el presidente Lukashenko y Putin, como en 1968, cuando los tanques rusos destruyeron la Primavera de Praga".

La UE puede actuar

Babiš declaró que el pueblo de Bielorrusia necesita el apoyo de Europa y que ha estado hablando con varios presidentes de Estados de la UE sobre cómo debería reaccionar la Unión.

"La Unión Europea tiene ahora la oportunidad de actuar. Esta bien que nuestros ministros de Asuntos Exteriores hayan decidido iniciar sanciones, pero es preciso que Europa actúe con rapidez. El problema de la Unión es que, por supuesto, todos tenemos que estar de acuerdo, pero no hay tiempo.

"Las sanciones tienen que llegar rápido. Y alguien tiene que negociar con el presidente Putin en nombre de Europa y dejar claro que no puede ocurrir lo mismo que ocurrió en Crimea o lo que nos sucedió a nosotros en 1968. Y no son especulaciones".

Los países de Europa Central y Oriental pueden entender mejor la situación

Su declaración acerca de que los cuatro países del Grupo de Visegrad (República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia) deberían desempeñar su propio papel, fue secundada el lunes por el Ministro de Asuntos Exteriores Tomás Petříček, que habló con Radio Checa.

"Los Estados de Europa Central y Oriental quizás entiendan la situación de Bielorrusia mejor que otros miembros de la UE debido a su propia historia. Estamos trabajando muy intensamente con Polonia y también en contacto con los Estados Bálticos para tratar de ayudar a la sociedad civil en Bielorrusia.

"Queremos instar a la UE a que sea más activa y clara acerca de sus expectativas de cómo evolucionará la situación. Si el debate sobre las sanciones se estancara de alguna manera, también podríamos estudiar un enfoque nacional".

La UE podría aprobar sanciones antes de final de agosto

En estos momentos se está elaborando la lista de cargos bielorrusos que se verán afectados por las sanciones de la UE en base a su papel en las elecciones y la posterior represión de los manifestantes. El analista de Radio Checa Filip Nerad afirma que podrían entrar en vigor dentro de dos semanas.

"Si todo va bien y el primer borrador de la lista de sanciones se entrega a los embajadores de la UE esta semana, el proceso podría completarse a finales de agosto, cuando se celebre una reunión informal de los ministros de Asuntos Exteriores de la UE en Berlín, que podrían aprobar la lista. Todo está ahora en manos de la diplomacia de la UE y de los ministros de Exteriores de los Estados miembros".

Fuente: https://english.radio.cz/czech-pm-eu-must-encourage-belarusians-not-fear-own-velvet-revolution-8689461