Eslovenia: el nuevo gobierno se ceba con ONG y medios de comunicación

En el primer mes del tercer gobierno liderado por SDS y Janez Janša, la Dirección de Comunicación del Gobierno ha asumido un papel central en la búsqueda de los sospechosos habituales del partido gobernante: las ONG, los medios y los periodistas.

"Ha comenzado una nueva ola de represión hacia las organizaciones no gubernamentales" y "Bajo el pretexto de la lucha contra el coronavirus, se retirarán subvenciones a organizaciones no gubernamentales" son los titulares de dos artículos recientes de los periódicos eslovenos Delo y Dnevnik. El tono de alarma refleja el reciente intento de un órgano gubernamental de dejar de financiar proyectos dirigidos por ONG eslovenas. Estos proyectos ya habían sido aprobados y su objetivo era concienciar sobre la situación de distintos grupos vulnerables, desde los refugiados, a los trabajadores migrantes o las víctimas de trata. También promueven la alfabetización mediática y tratan de contrarrestar la desinformación. Ambos artículos relacionan este hecho con la agenda del gobierno de derecha del SDS y la retórica del partido y de sus medios de comunicación, que sistemáticamente presentan a las organizaciones no gubernamentales como parásitos de izquierdas a los que hay que recortar la financiación pública.

Está claro quiénes serán el blanco de los ataques del nuevo gobierno

En Eslovenia, el nuevo gobierno liderado por el presidente Janez Janša y su partido de derecha SDS, llegó al poder el 13 de marzo de 2020, tan solo un día después de que se anunciara oficialmente la epidemia de coronavirus en el país. Reemplazó al gobierno de la minoría de centro-izquierda tras la dimisión del ex presidente Marjan Sarec. Este es el tercer período de Janša como presidente. La agenda política implementada en los años en que el partido estuvo en el poder, pero también cuando estuvo en la oposición, sentó las bases para el ataque a quiénes son ahora el blanco de sus políticas se recortes y de su discurso difamatorio.

En el primer mes del gobierno de Janša, la Dirección de Comunicación del Gobierno ha asumido un papel central en la búsqueda de los sospechosos habituales del partido gobernante: las ONG, los medios y los periodistas. A su vez, Janša ha usado su cuenta de Twitter para sumarse también al ataque.

El gobierno intenta retirar las subvenciones otorgadas a las ONG alegando que se necesita dinero para luchar contra COVID-19

El detonante de estos ataques fueron los 107.000 euros que concedió la Dirección de Comunicación del Gobierno, durante el mandato del gobierno anterior, a 15 ONG para 16 proyectos con presupuestos que oscilaban entre 5.000 y 9.000 euros. Entre estos, hay uno cuyo objetivo es informar a estudiantes de secundaria sobre los múltiples aspectos de la migración y fomentar la solidaridad, y que incluía talleres en los que se invitaba a jóvenes migrantes, refugiados y solicitantes de asilo a dar una ponencia. El proyecto, que cuenta con un presupuesto de 7.000 euros, es una continuación de talleres similares que ha organizado el Instituto de la Paz, un instituto de investigación no gubernamental que a menudo ha sido objeto de campañas de difamación de los medios de comunicación afines al SDS y de cargos y simpatizantes del partido. Los contratos de financiación de los proyectos ya se habían firmado, pero el nuevo director de la dirección gubernamental envió a todos ellos un anexo en el que se rescindían los mismos, alegando que durante la pandemia de coronavirus el dinero se necesita para otros fines, y que las actividades de los proyectos de las ONG no se pueden llevar a cabo debido al confinamiento. Varias de las organizaciones se han pronunciado públicamente en contra de esta medida y la red nacional de ONG, CNVOS, aconsejó a sus miembros que no firmaran el anexo. El presidente utilizó sus cuentas en las redes sociales para tachar a las ONG de "socias" de los partidos de izquierda y afirmó que se estaban enriqueciendo a expensas de los contribuyentes. La portada del semanario controlado por el SDS publicó fotos de cuatro hombres, entre ellos representantes de ONG, bajo el título "Quieren dinero para ellos, no para luchar contra COVID-19".

La red de ONG se defiende

CNVOS ha contestado y contrarrestado la tergiversación de datos sobre la financiación pública de ONG por parte de distintos cargos del SDS y de sus medios afines, y actualiza regularmente los datos verificados en su propio sitio web. También alzó su voz cuando, durante la campaña electoral de 2018, un cargo del SDS amenazó con recortar la financiación pública de las ONG en cuanto el partido llegara al poder.

A diferencia de otras redes de organizaciones que representan a diversos sectores en Eslovenia, el nuevo gobierno no invitó a CNVOS a participar en las consultas sobre la legislación de los planes de apoyo a empleadores y empleados, y a otros sectores de la población, para hacer frente a las consecuencias de la pandemia. Sin embargo, CNVOS sí logró poner sobre la mesa las opiniones de las organizaciones no gubernamentales e influir en las soluciones a través de sus organizaciones miembros que participan directamente en la lucha contra la pandemia.

El gobierno quiere recortar las subvenciones bajo el pretexto de emplear los fondos para luchar contra la pandemia

No está claro qué sucederá con las subvenciones de otros proyectos dirigidos por ONG, y hasta qué punto el SDS llevará a cabo las amenazas que hizo durante la campaña electoral de 2018 sobre recortar su financiación. El gasto público está ahora restringido y se están debatiendo enmiendas a los presupuestos de 2020. El objetivo específico es posponer o cancelar las subvenciones cuyo destino no sea luchar contra la pandemia del coronavirus. Aunque estos recortes pueden ser razonables en algunos casos, también constituyen una oportuna cortina de humo para recortar la financiación de las ONG que consideran contrarias al partido gobernante.

Por ejemplo, el recorte de las subvenciones a una ONG llamada PIC que proporciona asistencia jurídica a solicitantes de asilo, se enmarca en estas políticas. El gobierno debería proporcionar cofinanciación a los fondos ya asignados para ese fin por el Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI) de la Unión Europea. El 1 de abril expiró el contrato entre el Ministerio de Interior y PIC, y aún no se ha iniciado el procedimiento para la prórroga del mismo o la selección del nuevo proveedor. Además, el Gobierno ha detenido los procedimientos de solicitud de asilo como parte de las medidas introducidas por la ley para hacer frente a la propagación del coronavirus.

Un entorno tóxico para periodistas

A principios de abril, la Dirección de Comunicación del Gobierno respondió a los informes de la Plataforma del Consejo de Europa para la protección del periodismo y la seguridad de los periodistas. La alerta publicada por la Plataforma señalaba el uso de las redes sociales del presidente para acusar a la emisora pública Radiotelevizija Slovenija de difundir mentiras sobre el Gobierno y para lanzar una amenaza velada sobre su financiación. En marzo, después de que RTV Slovenija emitiera una entrevista con un sindicalista que criticaba la decisión del gobierno de aumentar el salario de los ministros y de los secretarios de Estado, Janša publicó en Twitter: "No difunda mentiras, programa de noticias de RTV Slovenija. Les pagamos para que nos mantengan informados en estos tiempos, no para que engañen al público. Parece que son demasiados y están demasiado bien pagados".

No fue una declaración aislada del presidente. RTV Slovenija ha sido blanco de acusaciones difamatorias de Janša y otros cargos del SDS cuando todavía estaban en la oposición, incluido un llamamiento a los ciudadanos para que dejaran de pagar las tasas de licencia. La Asociación de Periodistas de Eslovenia y la dirección de la emisora pública respondieron públicamente a la declaración del presidente describiéndola como una amenaza a la libertad de prensa y a la independencia de los medios de comunicación públicos. Más recientemente, el 16 de abril, el nuevo gobierno sustituyó a los representantes gubernamentales en el Consejo de Supervisión de la Radiotelevisión Pública.

La Dirección de Comunicación del Gobierno presentó una respuesta a la Plataforma para la protección del periodismo del Consejo de Europa a través de la Representación Permanente de Eslovenia ante el mismo, en la que sostiene que el Consejo debería centrar su atención en el contexto más amplio de la situación de los medios en Eslovenia, teniendo en cuenta los hechos históricos en el desarrollo del mercado de los medios de comunicación. Señala que "la mayoría de los principales medios eslovenos tienen sus orígenes en el antiguo régimen comunista, y que incluso a finales de la década de 1990 los puestos de redactores jefe fueron ocupados por antiguos miembros del infame servicio de seguridad UDBA". Sin embargo, en la respuesta no se menciona el grupo de medios de comunicación establecido por los representantes del SDS en 2015, apoyado económicamente por empresarios húngaros relacionados con el primer ministro húngaro, Viktor Orban. Varios medios nacionales de televisión, periódicos en papel y en línea y más de una docena de medios locales y regionales electrónicos de este grupo, sirven de altavoz para la propaganda del SDS, la desinformación y las campañas de odio, especialmente en línea, basadas en la islamofobia y el antisemitismo, pero también dirigidas a los defensores de los derechos humanos, los periodistas críticos y los medios de comunicación públicos. Estas campañas incluyen el uso de datos privados y asuntos familiares para intimidar a sus objetivos.

El actual Ministro de Interior, antes de su nombramiento, era el director de este grupo de medios de comunicación afín al SDS, mientras que el actual director de la Dirección de Comunicación del Gobierno era editor jefe de un canal de televisión y de una agencia en línea que forman parte del mismo grupo.

Los periodistas difamados y amenazados

Los periodistas que denunciaron el polémico modelo de propiedad y financiación del grupo de medios de comunicación afín al SDS fueron objeto de hostigamiento y amenazas mientras se desarrollaban las negociaciones para la nueva coalición de gobierno bajo la dirección del SDS. Un periodista que presentó una solicitud de libertad de información al Gobierno para obtener información sobre el funcionamiento y la estructura del recién fundado Gabinete de crisis para combatir el COVID-19, no recibió una respuesta estándar, en su lugar se le atacó y difamó desde la cuenta oficial de redes sociales de ese organismo. A esto, le siguió una campaña de difamación en los medios de comunicación afines al SDS y una amenaza de muerte anónima. International Press Institute advirtió que "los periodistas eslovenos están trabajando en un ambiente cada vez más tóxico" y pidió al nuevo gobierno que garantice el derecho de los periodistas a trabajar sin temor en tiempos de crisis. Siete organizaciones internacionales de defensa de la libertad de prensa enviaron conjuntamente un llamamiento similar. Cuando la agencia de prensa nacional, STA, publicó una noticia sobre el mismo, Janša acusó a STA de "difundir noticias falsas".

El origen de las amenazas a la independencia política de los medios de comunicación

El sistema de medios de comunicación de Eslovenia tiene muchas deficiencias y carece de una política adecuada de medios de comunicación y de un marco reglamentario que proteja el interés público en los medios de comunicación y proporcione un entorno propicio para el periodismo profesional y el pluralismo. El Monitor del Pluralismo de Medios de la UE (MPM) del Centro para el Pluralismo de los Medios y la Libertad de los Medios de Comunicación del Instituto Universitario Europeo, sitúa a Eslovenia, junto con muchos otros Estados miembros de la UE, en la categoría de países con riesgo medio de poner en peligro el pluralismo de los medios de comunicación en la mayoría de los indicadores. La independencia política de los medios es donde se identificó un alto riesgo en los informes sobre el pluralismo en Eslovenia en 2015 y 2017. Según la evaluación del MPM, esto se debe a tres cuestiones principales. En primer lugar, los miembros de los dos órganos de gobierno de la emisora pública RTV Slovenija son nombrados por mayoría por el Parlamento o el gobierno (esto fue un cambio introducido por el gobierno de enero de 2005). En segundo lugar, la principal agencia de prensa, STA, es de propiedad estatal, y en tercer lugar, hay un grupo de medios de comunicación en el país, que incluye cadenas de televisión, medios electrónicos y medios impresos, que está estrechamente ligado al mayor partido político del país, es decir, el SDS.

Las asociaciones del sector de las comunicaciones, la asociación y el sindicato de periodistas y expertos independientes de Eslovenia han criticado a los gobiernos anteriores por no introducir cambios legales para preservar el periodismo profesional y proteger el pluralismo de los medios de comunicación.