Proteger la última línea de defensa de la democracia en Hungría

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, quiere silenciar a los activistas de derechos humanos, a las ONG pro-democracia y a los periodistas de investigación. Quienes apoyan la democracia y las libertades civiles deben frenarle: firma nuestra petición.

Una nueva propuesta de ley obligaría a cualquier ONG que reciba más de 23.300 euros al año en donaciones procedentes de fuera de Hungría a declararse "agente extranjero" o arriesgarse al cierrre.

Miembros del partido de Orbán han anunciado su intención de "llevarse por delante" a todas las organizaciones que luchan contra la corrupción, protegen el medio ambiente, las libertades civiles y la democracia.

Una ley similar en Rusia provocó el cierre de decenas de ONG de derechos humanos y pro-democracia, pues logró que la opinión pública se volviera contra ellas, allanando el camino para un acoso gubernamental más fuerte. Todos los gobiernos de la UE se han comprometido a defender los derechos y la democracia. Esta ley rompe esa promesa.

Orbán espera que la mirada pública esté tan centrada en su reciente legislación dirigida a cerrar la Universidad Centroeuropea que la gente no tendrá tiempo ni energía para oponerse a esta nueva ley contra la democracia.

La democracia no funciona sin ONG. Estas ayudan a garantizar que los gobiernos no violen la ley; mantienen a los ciudadanos informados sobre el uso de poder y el gasto de dinero público por parte de las instituciones, y ayudan a que la gente se organice para hablar con sus representantes políticos con una sola voz. A los gobiernos quizá no les guste todo lo que oyen, pero así es como funciona la democracia.

El 26 de abril el Parlamento Europeo debatirá la situación de Hungría: Únete a nuestro llamamiento para que la UE apruebe una resolución que inste a Orbán a retirar su ley antidemocrática.

El Partido Popular Europeo, el grupo político más grande del Parlamento Europeo, ha protegido a Orbán de las críticas desde que llegó al poder. Pero después de tantos años de reformas antidemocráticas de los medios de comunicación, los tribunales y la Constitución, cada vez son más reacios a defender al líder húngaro.

Envíemos un mensaje al Parlamento Europeo advirtiendo de que su ley antidemocrática al estilo de Putin no tiene cabida aquí. ¡Protege la última línea de defensa de la democracia húngara!

¡FIRMA LA PETICIÓN AQUÍ!