La democracia participativa amenazada: aumentan las restricciones para las ONG en la UE

Las ONG dentro de la UE se enfrentan a una serie de restricciones crecientes que limitan su capacidad de promover y proteger nuestros derechos fundamentales.

Las ONG son fundamentales para el buen funcionamiento de la democracia, el Estado de derecho y los derechos fundamentales y desempeñan un papel similar al de una prensa libre y plural y un poder judicial independiente.Cumplen una serie de funciones importantes, entre ellas: informar a la población sobre cuestiones de interés público, proporcionar canales a través de los que la gente puede hablar con sus representantes políticos más allá de las elecciones y obligar a que las autoridades rindan cuentas cuando violan la ley.

La legislación europea e internacional obliga a la UE y a todos sus Estados miembros a garantizar que las ONG puedan desarrollar su trabajo libremente. la La Carta de los Derechos Fundamentales de la UE y el Convenio Europeo de Derechos Humanos contienen, entre otros el derecho a la libertad de asociación y reunión y la libertad de expresión e información.

Aumentan las restricciones para las ONG en la UE

Las ONG dentro de la UE se enfrentan a un número creciente de restricciones que limitan su capacidad para realizar su trabajo. Dicho de otro modo, la libertad o el espacio del que disponen las ONG para desarrollar su labor en la protección y promoción de los derechos fundamentales, la democracia y el Estado de derecho está "menguando" o "cerrándose". Estas restricciones incluyen:

Campañas de difamación, acoso administrativo y ataques físicos

Las ONG han sufrido un ataque retórico continuo de políticos y medios afines en varios países de la UE, entre ellos Bulgaria, Croacia, Hungría, Italia, Polonia y Rumania. Estas campañas de difamación, que se orquestran contra las ONG que critican al partido gobernante, están diseñadas para que la gente pierda su confianza en las ONG y deje de participar en sus actividades o hacer donaciones. Se les acusa de actuar en contra de los intereses del país o de estar involucradas en actividades fraudulentas o criminales. Normalmente, primero tratan de debilitar el apoyo público y luego restringen sus actividades. Las autoridades nacionales de algunos países, como Hungría y Bulgaria, también hostigan a las ONG mediante el uso indebido de procedimientos administrativos, por ejemplo auditorías destinadas a reducir sus recursos. En Bulgaria, Hungría, Italia, Rumania y España, las ONG han denunciado ataques físicos contra personas o propiedades, y discursos de incitación al odio.

Cortes de financiación

Los fondos públicos destinados a las ONG que promueven los derechos fundamentales y la igualdad han disminuido, en parte debido a recortes más generales del gasto público. Sin embargo, en algunos países, como Croacia, Hungría y Polonia ha sido por motivos políticos: se ha retirado la financiación a las ONG que critican al partido gobernante para dársela a organizaciones progubernamentales e iglesias. Polonia, siguiendo el ejemplo de Hungría, está planeando distribuir los fondos públicos y de la UE para ONG, directamente desde el gobierno. En Bulgaria y Rumanía se están estudiando medidas para restringir la financiación pública o extranjera de las ONG, como ya se hace en Irlanda y Hungría.

La UE otorga un apoyo bastante modesto a las ONG para que promuevan y protejan los valores fundamentales de la UE. Para empezar, la financiación de la UE en este campo suele ser a proyectos a corto plazo en lugar de fondos a largo plazo que cubran los costes operativos básicos. Este tipo de ayudas para financiar los gastos operativos básicos suele concederse únicamente a ONG europeas o internacionales, no a las ONG nacionales. Esto dificulta que las ONG puedan mantener o atraer a personal altamente cualificado o hacer planes a largo plazo. En segundo lugar, la mayoría de los proyectos están dirigidos hacia ayudar a la Comisión a garantizar que las autoridades nacionales apliquen correctamente la legislación de la UE. Por ejemplo, formaciones o la investigación dirigida a las redes de jueces y abogados, o la recogida y divulgación de buenas prácticas dirigidas a los funcionarios y a las autoridades locales. Algunos proyectos están destinados a prestar servicios a determinados grupos vulnerables, como las víctimas de violencia doméstica o los niños. Aunque todo esto es importante, la forma en que las ONG protegen y promueven los valores fundamentales de la UE es a través de la educación pública, las actividades de vigilancia y monitoreo y los litigios. Sin embargo, hay muy pocos ejemplos donde se apoye este tipo de trabajo, fuera del campo de la no discriminación y el discurso de odio. Dado que los gobiernos parecen cada vez más capaces de atacar los valores fundamentales de la UE con apoyo público o aquiescencia, la falta de apoyo a las ONG para que realicen labores de sensibilización y educación pública que genere apoyo hacia la democracia, los derechos y el Estado de derecho supone una laguna grave en la getsión de fondos de la UE.

Sobrerregulación

En muchos países, las ONG han denunciado que los gobiernos han impuesto o están considerando introducir nuevas trabas burocráticas. Este es el caso de Croacia, Alemania, Hungría, Polonia, Rumania, Eslovaquia o España donde se han introducido reuisitos como la obligación de informar sobre sus actividades, financiación y gastos con más detalle y con mayor frecuencia. A menudo, estas nuevas normas son el resultado de políticas aparentemente destinadas a combatir el lavado de dinero y la financiación de organizaciones terroristas. En su mayor parte, son desproporcionadamente onerosas para las ONG, dado que muchas de ellas son pequeñas, carecen de recursos suficientes y no presentan un riesgo de participación en dichas actividades. En algunos casos, como la recientemente aprobada ley anti-ONG húngara, la lucha contra la financiación del terrorismo se ha utilizado como pretexto para sofocar y estigmatizar a las ONG.

Aumenta la reticencia hacia las consultas a las ONG

En varios países de la UE, las autoridades han dejado de invitar o reducido la participación de ONG en el diseño y formulación de políticas públicas en determinadas cuestiones, por ejemplo en Hungría, Polonia y España. Reino Unido e Irlanda también han dificultado que puedan llevar a cabo su trabajo de defensa de los derechos humanos y que se reúnan con políticos o cargos públicos para convencerles de que cumplan sus obligaciones en materia de derechos fundamentales, especialmente durante las campañas electorales.

Una víctima de la política populista

En muchos casos, estas restricciones están dirigidas específicamente a sofocar a las ONG independientes porque defienden a grupos minoritarios, exigen que los gobiernos rindan cuentas y permiten que todos los sectores de la sociedad participen en la toma de decisiones. Los intentos de restringir el trabajo de las ONG son algunas de las medidas adoptadas por muchos gobiernos para fortalecer la autoridad del ejecutivo (limitando el acceso a tribunales independientes y eficientes), aumentar la influencia del gobierno sobre la opinión pública (interfiriendo con la libertad de prensa) y ganar apoyo público vilipendiando a ciertos grupos como a los refugiados y las minorías étnicas.

Las ONG que se ven más gravemente afectadas por las restricciones descritas suelen ser las que promueven el interés público asegurándose que los gobiernos cumplen sus obligaciones legales relativas a los derechos fundamentales, el Estado de derecho, la toma de decisiones de forma democrática, la protección ambiental y la lucha contra la corrupción.

Cómo puede ayudar la UE: recomendaciones

La UE podría apoyar a las ONG que trabajan para promover y proteger los derechos fundamentales, la democracia y el Estado de derecho dentro de la UE, replicando algunas de las políticas y prácticas que ponen en marcha para apoyar a las ONG que promueven los valores fundamentales de la Unión fuera de la UE. Liberties pide que las instituciones de la UE adopten las siguientes medidas:

  • crear un fondo para las ONG que trabajan dentro de la UE para promover y proteger los valores fundamentales de la UE. Este fondo debe ofrecer subvenciones para cubrir los gastos operativos básicos, así como litigios y trabajo de monitoreo. El fondo debe administrarse independientemente de las autoridades nacionales y de la propia UE, al igual que el Fondo Europeo para la Democracia.
  • introducir medidas que fortalezcan las capacidades de las ONG dirigidas a mejorar su capacidad de generar un apoyo social más amplio hacia los derechos fundamentales, la democracia y el Estado de derecho. Si las ONG logran tener una base mas amplia, también se incrementará el apoyo económico de la sociedad y será más sostenible y dejará de ser un incentivo para que los partidos y políticos populistas las ataquen para tratar de obtener apoyo político.
  • establecer un punto de contacto en la Comisión Europea o un observatorio de la UE donde puedan acudir las ONG para denunciar restricciones a su trabajo o acoso. Esta persona o entidad debe informar directamente al vicepresidente primero de la Comisión.
  • designar a una figura política de alto rango en la Comisión Europea encargada de hacer declaraciones de apoyo e intervenir diplomáticamente cuando se produzcan restricciones o acoso hacia las ONG.
  • desarrollar un marco normativo para proteger las libertades que necesitan las ONG para realizar sus tareas.

¡Descárgate aquí el informe completo sobre la reducción del espacio de las ONG!

¡Por favor haz una donación para apoyar el trabajo de Liberties en la promoción y la lucha por tus derechos y libertades!