"Uno de los momentos más oscuros en la historia de Europa"

Hace cuatro años, cerca de 300 personas -entre ellas 60 niños- se ahogaron en el Mediterráneo cuando su barco naufragó en Lampedusa. Ahora, un padre y una madre que perdieron a sus cuatro hijas en la tragedia buscan justicia ante los tribunales italianos.

El 11 de octubre de 2013, 286 personas se ahogaron en el Mediterráneo a 60 millas naúticas de la pequeña isla italiana de Lampedusa. Entre los muertos hubo 60 niños. Las víctimas sobre todo eran personas sirias que huían de la guerra y trataban de llegar a Europa para solicitar su derecho de asilo.

En lugar de acudir al rescate tras las múltiples y desesperadas llamadas de socorro de un médico sirio, los guardacostas italianos y las autoridades marítimas italianas y maltesas se dedicaron a discutir sobre quién recaía la responsabilidad de acudir al rescate. Mientras, el agua iba cubriendo cada vez más el bote de pesca que albergaba a más de 400 personas, el Libra, un barco de la Armada italiana navegaba cerca, esperando órdenes claras de Roma para intervenir.

Finalmente llegó el Libra, pero el barco ya había volcado y cientos de personas se habían ahogado.

En el cuarto aniversario del naufragio, el 11 de octubre de 2017, se inició un juicio en el Tribunal Penal de Roma. Siete oficiales de la Armada y de la Guardia Costera están acusados de omisión de rescate y homicidio.

Arturo Salerni, un famoso abogado italiano, representa a un matrimonio sirio que perdió a sus cuatro hijas pequeñas en el naufragio. Liberties aprovechó la oportunidad para entrevistar a Salerni antes del 69º Día Internacional de los Derechos Humanos el 10 de diciembre. A modo de recordatorio: el artículo 14 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que toda persona tienen derecho a buscar y recibir asilo ante la persecución en otros países.

Liberties: Sr. Salerni, ¿qué es lo que queréis lograr en este juicio?

Arturo Salerni: Estamos luchando para que se juzgue a los responsables y para lograr una declaración de culpabilidad y responsabiliad penal por las 286 personas que murieron debido a su omisión de socorro. Nuestro trabajo se ha complicado aún más con una moción de la Oficina del Fiscal de Roma para desestimar el caso, a pesar de que un juez de Agrigento se había negado anteriormente a hacerlo.

¿Dónde y cómo viven los padres que defiendes hoy?

El Sr. Wahid y su esposa viven ahora refugiados en Suiza. Les he prometido ser discreto acerca de su vida personal, así que no puedo dar más detalles.

Catia Pellegrino, la comandante del Libra, el barco de la Armada italiana que fue llamado para rescatar al barco migrante, actuó de acuerdo con la ley marítima internacional. Es más, el barco en el que viajaban los migrantes estaba en el área de rescate marítimo de Malta. ¿Por qué estos hechos no la absuelven a ella y a sus comandantes del delito?

El derecho italiano y los convenios internacionales sobre derecho marítimo establecen, como prioridad sobre cualquier otro objetivo, cuidar las vidas de quienes están en el mar. Con respecto a la posición de Catia Pellegrino, los jueces ordenaron una investigación complementaria para aclarar si, como hemos afirmado, se le informó de la situación real de peligro del pequeño bote cerca de Lampedusa.

Malta alega que no tenía capacidad de gestionar el enorme tamaño de su Área de Búsqueda y Rescate. Sin embargo, ¿cuál es la responsabilidad de Malta en todo esto?

Malta ha sido durante años la coordinadora formal de un enorme Área de Búsqueda y Rescate, pero eso no ha impedido que Italia siempre haya llevado a cabo operaciones de rescate. En cualquier caso, los operadores italianos también están acusados de no informar correctamente a Malta con respecto a la posición del barco de la Armada italiana, que era el más cercano al barco de los migrantes: estaba a 19 millas naúticas, es decir, a alrededor de una hora.

Arturo Salerni, a famous lawyer in Italy, represents a married couple from Syria that lost their four little daughters in the shipwreck.

Desde octubre de 2013 hasta octubre de 2014, el gobierno italiano dirigió Mare Nostrum, una operación de rescate marítimo que salvó a unos 150.000 migrantes. Cuando Mare Nostrum finalizó, la Operación Triton de Frontex, así como barcos privados de organizaciones como Médicos sin Fronteras, salvaron a muchas personas de ahogarse en el Mediterráneo. Este verano, estas organizaciones de rescate fueron acusadas de ser el principal "factor de atracción" del creciente número de embarcaciones de migrantes, y de colaborar con los traficantes de personas. ¿Qué piensas de estas acusaciones?

Hablar de un "factor de atracción" es la mirada opuesta a cómo debería analizarse esta situación. La realidad es que los barcos de ONG privadas han ayudado a salvar miles de vidas tras la finalización de operaciones como Mare Nostrum. De acuerdo con una gran cantidad de estudios, la finalización de Mare Nostrum fue la causa de muchas muertes, y las embarcaciones privadas fueron el único remedio existente. Los que deberían ser acusados no son los activistas de las ONG, sino aquellos que tienen el poder de intervenir y se han hegado a utilizarlo. A los les facilita mucho su trabajo que no existan operaciones de rescate o corredores humanitarios eficaces. En lugar de poner en marcha este tipo de cosas, los gobiernos de la UE firman acuerdos con dictadores que privan a los migrantes de los derechos humanos más básicos para detener las salidas. Esto no ayuda en absoluto a la situación.

Hoy en día, en países de Europa continental como Alemania, la mayoría de los medios de comunicación apenas cubren la dificilísima situación de los migrantes en el Mediterráneo. ¿Ha disminuido el número de personas que se ahogan en el mar?

En este momento, los acuerdos internacionales están centrados en detener a quienes intentan escapar a Europa. Por eso es muy difícil saber si las personas murieron en los campamentos de Libia o durante su escape, pero las tragedias diarias no se han detenido en ningún caso.

En su opinión, ¿quién tiene que asumir la responsabilidad de parar las tragedias como el naufragio del 11 de octubre de 2013?

El primer deber de un gobierno democrático debería ser proteger el derecho a la vida, especialmente cuando hay tantos episodios mortales que se son predecibles. Quienes tienen el poder de detener estas tragedias, pero eligen no hacerlo, cargan una enorme responsabilidad sobre sus hombros.

¿Para ti, cuál es el estado de la humanidad en Europa ahora que el 2017 llega a su fin?

Estamos ciertamente en uno de los momentos más oscuros de la historia europea desde la Segunda Guerra Mundial.

Entrevista de Cora Pfafferott