Los derechos humanos deben estar en el centro de cualquier plan de lucha contra la pobreza

Un nuevo informe deja en claro que para luchar contra la pobreza de manera significativa y duradera, el enfoque debe estar centrado en los derechos humanos.

Para abordar la lucha contra la pobreza de forma eficaz, es preciso poner los derechos humanos en el centro. Así concluye el Instituto Neerlandés de Derechos Humanos su informe. "Derechos humanos en Países Bajos: pobreza, exclusión social y derechos humanos".

Pobreza=presión

El informe muestra que la pobreza ejerce una gran presión sobre distintos derechos humanos, y viceversa: si los derechos humanos no están suficientemente garantizados, el riesgo de acabar empobreciéndose o no salir de una situación de pobreza es mucho más grande. No hay más que pensar en los derechos a la salud, la educación, al trabajo y a la vivienda. Además, las investigaciones muestran que el 80% de las personas que viven en condiciones de pobreza dicen que afecta su dignidad. Por ello, el Instituto ha pedido al gobierno que desarrolle un programa nacional y una propuesta de política integral para combatir la pobreza y la exclusión social.

Las cifras no mienten. En Países Bajos, y sin duda en sus territorios caribeños, muchas personas y familias aún viven en condiciones de pobreza. Cualquiera puede acabar en una situación de pobreza: pierdes tu trabajo, te divorcias o de repente tienes que pagar una atención médica muy costosa. Es un problema complejo que no tiene solo que ver con tener muy poco dinero. Las personas que viven en situación de pobreza a menudo acaban en un círculo vicioso de impotencia, estigmatización, discriminación y exclusión.

Como señaló la presidenta del Instituto de Derechos Humanos, Adriana van Dooijeweert, "Vivir en situación de pobreza puede afectar la dignidad humana de la persona. Además, la pobreza también tiene consecuencias sociales, si las personas sienten que no forman parte de la sociedad, puede desencadenar en malestar social y en la pérdida de la confianza en instituciones como el gobierno o el Estado de derecho".

Pobreza y derechos humanos

El derecho a un nivel de vida decente y la protección contra la pobreza y la exclusión social, el derecho a la salud, el derecho a la educación, el derecho al trabajo y el derecho a la vivienda son derechos humanos fundamentales. En todas estas cuestiones hay problemas de participación, autonomía, igualdad y protección legal. La pobreza puede suponer una dieta poco saludable, vivir en un ambiente insalubre o evitar la asistencia.

Aproximadamente 2,5 millones de personas en Países Bajos son analfabetas. Muchas de ellas son pobres de larga duración, tienen problemas de salud y apenas participan en actividades sociales o políticas. Además, los niños cuyos progenitores no tienen mucha formación escolar, en general, obtienen peores calificaciones en el colegio. Y aunque el trabajo sigue siendo una fuente importante de ingresos, el hecho de tener un trabajo remunerado no es garantía de poder evitar o salir de la pobreza. Finalmente, el número de personas sin hogar está aumentando y muchas no pueden pagar el coste de la vivienda.

¿Qué hay que hacer?

El gobierno debe incluir en sus políticas para combatir la pobreza y la exclusión social el derecho a un buen nivel de vida, de salud, de educación, de trabajo y de vivienda, tanto para la parte europea de Países Bajos como para la caribeña. También es importante que tanto el gobierno como los ayuntamientos cooperen con otros ayuntamientos, grupos de interés y con las propias personas que viven en situación de pobreza.

"Aliviar la pobreza que existe y prevenir la pobreza que pueda surgir es una tarea central del gobierno", dijo Van Dooijeweert. "El Instituto está convencido de que las políticas para combatir la pobreza solo serán eficaces si se trabajan junto con los derechos humanos".

¿Cómo percibe la gente la pobreza?

La agencia de investigación GfK realizó una encuesta sobre la percepción de la pobreza, que le encargó el Instituto. Los resultados muestran que el 80% de las personas que se consideran pobres dicen que afecta su salud. El 91% siente que afecta su libre elección, y el 80% siente que afecta su dignidad. La pobreza también parece influir en la participación política y social. Mientras que el 64% de la población en Países Bajos suele decir que realizan actividades de este tipo, esta cifra se reduce al 37% entre las personas con ingresos bajos. El 35% de las personas que viven en una situación de pobreza se sienten excluidas.

Aquí puedes leer el informe completo: "Derechos humanos en Países Bajos:pobreza, exclusión social y derechos humanos" (en neerlandés).