Alemania: Cuestiones de derechos humanos que deben tenerse en cuenta

En todo el mundo se dan violaciones de los derechos humanos, sin embargo, a menudo olvidamos los que ocurren en nuestro propio territorio. Aunque es imposible cubrir todas las cuestiones problemáticas en Alemania, resaltamos aquí algunos ejemplos.

Refugiados y asilo

La política de refugio y asilo es una de las cuestiones que ha recibido mucha atención y se ha discutido profusamente. ¿Cómo es posible que, a menudo, la única forma de acceder al derecho de asilo sea que los refugiados tengan que arriesgar sus vidas en viajes largos y peligrosos? ¿Cómo es posible que las autoridades alemanas tarden más tiempo en procesar las solicitudes que cualquier otro país europeo? ¿Cómo es posible que los municipios en Alemania no sean capaces de proporcionar albergues suficientes para los refugiados? ¿Cómo es posible que una y otra vez escuchemos casos de maltrato grave por parte de la policía o de empleados de seguridad privada? Y ¿cómo es posible que el acceso a la asistencia médica sea tan complicado, para personas refugiadas o solicitantes de asilo, que ha llegado a poner en peligro la vida de un niño?

Protección de datos y libertad de información

La mayoría de las personas no tienen mucho cuidado con sus datos privados cuando navegan por Internet. ¿Son conscientes de la importancia de esta cuestión y de las posibles consecuencias para su vida privada? ¿Qué significa exactamente el derecho a la privacidad en la era digital? ¿Y cuáles son las consecuencias para Alemania? ¿Quién vigila las comunicaciones en Alemania, por qué razones y en qué grado? ¿Cuanta vigilancia es necesaria y cuánta cooperación debe haber entre los servicios secretos? ¿Será capaz el Comité parlamentario de investigación del Bundestag sobre la NSA de aclarar el trasfondo de las actividades de vigilancia a través de servicios secretos extranjeros y hasta dónde han llegado? ¿La solución adecuada es el intencionado aumento de poder de los servicios secretos alemanes para el extranjero?

Racismo y discriminación

Otro asunto clave en Alemania es el racismo y la discriminación. ¿Cómo es posible que un grupo terrorista de extrema derecha haya sido capaz de cometer asesinatos durante años sin que ninguna agencia de seguridad lo detectara? Un comité parlamentario de investigación del Bundestag ha publicado una lista de recomendaciones a raíz de este caso, lo que supone un gran punto de partida, ¿pero quién se encargará de implementarlas?

¿Cómo es posible que un científico indio-alemán que coge el tren todos los días para desplazarse al trabajo, sea la única persona que sufre de forma regular controles policiales de identidad en ese mismo tren? ¿Por qué son los perfiles raciales una realidad común aquí? ¿Cuándo se prohibirán, siguiendo las recomendaciones del Comité de Naciones Unidas sobre la eliminación de la discriminación racial?

Derechos humanos y la ley

Teniendo en cuenta todas estas cuestiones, es importante recordar que Alemania se ha comprometido a respetar y proteger los derechos humanos. Cuando estos derechos se violan, las víctimas tienen derecho a presentar una demanda en Alemania. Por supuesto que los derechos fundamentales alemanes (Grundrechte) y la Constitución (Grundgesetz) también juegan un papel importante en este caso. Pero más allá de este nivel, Alemania tiene otras obligaciones relacionadas con los derechos humanos.

La mayoría de las personas conocen el Convenio Europeo de Derechos Humanos. Sin embargo, los tratados de la ONU sobre derechos humanos son menos conocidos, aunque son igual de jurídicamente vinculantes. Por ejemplo, la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto internacional sobre derechos económicos, sociales y culturales y el Pacto internacional sobre derechos civiles y políticos, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discrimiación contra la mujer, la Convención de Naciones Unidas sobre las personas con discapacidad, la Convención sobre los derechos del niño, la Convención internacional sobre todas las formas de discriminación racial, o la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes.

Todos estos tratados son jurídicamente vinculantes en Alemania y, del mismo modo que el Convenio Europeo de Derechos Humanos, deben ser considerados a la hora de interpretar la ley e incluso la Constitución alemana. Queda todavía mucho por hacer, y muchas historias que contar.