Cada vez menos personas buscan protección internacional en Polonia. Explicamos por qué.

La Oficina Nacional para Extranjeros polaca ha publicado los datos estadísticos sobre la protección internacional concedida por este país en 2017. Pero las cifras no cuentan toda la historia.

Las solicitudes se han reducido a la mitad

Una cuestión clave que reveló la estadística es que cada vez menos personas solicitan protección internacional en Polonia. Con cerca de 10.000 solicitudes de asilo presentadas anualmente en los años anteriores, la cifra registrada este año fue un 50% más baja. Según los datos de octubre de 2017, 3.500 de las 5.000 solicitudes fueron presentadas por ciudadanos rusos, de los cuales un 94% eran chechenos, 13% de Ucrania y 3% de Tayikistán.

"El número de solicitudes no refleja el actual número de personas que busca protección internacional. Por término medio, cada solicitud corresponde a dos personas. Como muestra la estadística, la mitad de esta cifra eran menores", señaló Ewa Ostaszewska-Żuk, una abogada que trabaja para la Fundación Helsinki por los Derechos Humanos (HFHR, por sus siglas en inglés), organización miembro de Liberties.

Parece que la causa principal del descenso de solicitudes es debido a que la policía fronteriza las rechazaba en el paso fronterizo de Terespol, y enviaba a los extranjeros de nuevo a Belarús. Antes del 2017, Terespol fue el lugar donde se presentaron la mayoría de las solicitudes de asilo. HFHR ha informado periódicamente sobre estas prácticas inaceptables y ha advertido de que a los solicitantes de asilo se les deniega de forma ilegal la entrada en Polonia.

En 2017, solo 520 personas obtuvieron protección internacional en Polonia, y algo más de la mitad eran ucranianos. Se concedieron permisos de "estancia tolerada" o de residencia "por razones humanitarias" a 227 ciudadanos extranjeros.

Polonia no es país para refugiados

Una gran cantidad de extranjeros se desplazan a países de Europa occidental aunque estén pendientes sus trámites de asilo. Esto es una consecuencia de la escasa oferta de integración para los inmigrantes en Polonia y de la existencia de grandes diásporas en Europa occidental, donde los extranjeros esperan encontrar ayuda.

Antes de 2017, la comisaría de la frontera de Terespol era el lugar donde se presentaban la mayoría de las solicitudes de asilo. Pero el número de solicitudes ha ido cayendo de forma regular.

Comparado con la media de la UE, Polonia acepta una cantidad significativamente inferior de solicitudes de refugiados (la media de la UE es aproximadamente del 50%, mientras que Polonia tiene una tasa de aceptación de apenas el 10%).

Además, los extranjeros pueden desistir de solicitar asilo en Polonia debido a la cantidad de solicitudes que se rechazan. La Fundación Helsinki ha tratado numerosos casos en los que las autoridades de inmigración no han investigado adecuadamente pruebas sobre torturas a los solicitantes de asilo, o directamente las han ignorado.

¿Por qué chechenos y tayikos?

El estatus oficial de refugiado se concede principalmente a las víctimas de persecución política, religiosa o étnica, u otra forma de maltrato. La ley no exige que la persona que busca protección internacional en Polonia deba proceder de un área afectada por un conflicto armado.

"La vulneración de los derechos humanos, la persecución de oponentes políticos o el uso de la tortura son la cruda realidad tanto de Rusia (especialmente Chechenia) como de Tayikistán". Es por ello que los ciudadanos de esos países deciden buscar protección en Polonia, explica Jacek Białas, abogado de inmigración que trabaja para HFHR.

Además, los ciudadanos de los países de la antigua Unión Soviética no pueden pedir protección en Bielorrusia. Los ciudadanos rusos, incluidos los chechenos, no pueden conseguir estatus de refugiado en Bielorrusia. Incluso se han dado casos en que las autoridades bielorrusas han entregado a los solicitantes de asilo a los servicios secretos rusos. Por todas estas razones, Bielorrusia no se puede considerar un país seguro para los refugiados.

Por otra parte, no hay razones legales que prohíban a los ciudadanos de Rusia, Tayikistán o cualquier otro país presentar solicitudes de asilo en Polonia. No hay ninguna disposición legal, incluidas las de la Convención de Ginebra sobre el estatus de refugiado, que obligue a buscar protección en el país seguro más cercano. Cualquier hipótesis contraria supondría una carga excesiva para los países vecinos de zonas de conflicto, que ya suelen tener un gran número de refugiados.