Desalojando la Jungla: imágenes de la destrucción del campamento de Calais

Las imágenes, a menudo, son capaces de contar historias que las palabras no pueden describir. La periodista Sara Prestianni fue a Calais a documentar lo que ocurrió antes, durante y después del desalojo.

Las imágenes hechas días antes del desalojo muestran a migrantes en largas colas para ser identificados. Las identificaciones son necesarias para decidir quién tiene derecho a quedarse en Francia y quien será deportado a otro país de la UE (como Italia), y quién va a ser devuelto a su país de origen.

Se separó a los menores de los adultos y se les llevó a los CIE, pero algunos fueron excluidos de los refugios y tuvieron que dormir en las calles.

Migrantes aguardan en fila para subir a los autobuses que les llevarán a otros centros de migrantes de toda Francia. (Imagen: Sara Prestianni)

Una jugada política

"Este desalojo ha sido un teatro, en concreto, para las elecciones de 2017. Allí estuvieron 700 periodistas de todo el mundo", escribió Sara Prestianni.

En el artículo que Prestianni escribió para Open Migration, explica que el desalojo, en realidad, fue una jugada política hecha para mostrar el lado humanitario de Francia, a la vez que se tranquilizaba al electorado de derechas desalojando la frontera con Inglaterra.

Arrasar el campamento de Calais fue, en parte, una jugada política para complacer las demandas de la extrema derecha. (Imagen: Sara Prestianni)

"Después de estar tan solo unas horas en la Jungla, una se da cuenta de que muy pocos migrantes podrán solicitar el asilo en Francia", escribió Prestianni.

De hecho, muchos de ellos ya fueron identificados en Italia, donde se les tomó las huellas dactilares, a veces mediante el uso de la fuerza o artimañas. El ministro del interior francés, Bernard Cazeneuve, ha decidido suspender el tratado de Dublín III aunque su aplicación será decision de cada prefectura de forma individual.

Los fuegos

La Jungla empezó a arder la noche del 25 de octubre. No está claro quién inició los fuegos, quizá los migrantes como acto de rebelión, o quizá aquellos que querían que desapareciera lo antes posible. Después de los fuegos llegaron los bulldozers. No pasará mucho tiempo hasta que las diez hectáreas estén completamente vacías de cualquier indicio del campamento.

Los fuegos quemaron el campamento según se cerró y desalojó. (Imagen: Sara Prestianni)

"Pero, como en Calais, las junglas se han destruido y vuelto a construir durante los últimos 20 años. Siempre habrá junglas hasta que se cierre la frontera con Inglaterra", señala Prestianni.

Lo que quede del campamento será eliminado por los bulldozers. (Imagen: Sara Prestianni)

Cazados

Después del desalojo, las autoridades empezaron a cazar a los migrantes en las calles de Calais. Todos aquellos que no tenían documentación fueron llevados inmediatamente a centros de identificación.

Se produjeron más desalojos durante los días posteriores a Calais. Uno de ellos fue el campamento cercano a la estación de metro Stalingrad en París, donde se aplicaron los mismos procedmientos que en Calais: identificación, traslado de migrantes a centros, despeje del espacio y la caza. La prefectura de París declaró que aplicará el tratado de Dublín III.