Crisis de acogida en Bélgica: tierra de obstáculos y deficiencias

El trato del gobierno belga hacia los solicitantes de asilo es indigno de un Estado que proclama que respeta los derechos humanos.

Todos los solicitantes de asilo en Bélgica -y Europa- deberían tener derecho a vivienda y comida, asistencia social, legal, médica, psicológica y lingüística, además de acceso a la educación y a formaciones. Pero todo se queda en un plano teórico.

En la práctica, un trato así, respetuoso de la dignidad humana, no existe en Bélgica. A pesar de eso, los trabajadores sociales y los voluntarios que trabajan en los centros de acogida están haciendo un gran trabajo con muy pocos recursos. Sin embargo, el gobierno no les está apoyando, ha adoptado una política de disuasión combinada con una reducción estratégica y cínica de su capacidad para recibir migrantes, evitando así que los solicitantes de asilo sean tratados con respeto y dignidad

El Secretario de Estado de Migración y Asilo, Theo Francken, ha decidido recientemente eliminar 10.000 plazas de centros de acogida. Su decisión se basa en unas estadísticas que muestran que el número de solicitantes de asilo está decreciendo cada vez más.

Política de "no anticipación"

Sin embargo, el secretario de Estado tiene una memoria corta, lo cual es peligroso: la situación era la misma del año pasado. A medida que disminuyó el número de llegadas, se puso en marcha un plan para eliminar los centros de acogida. Pero una llegada masiva imprevista de migrantes durante el verano requirió la creación urgente de centros de acogida de mala calidad para los refugiados .

Con motivo del Día Mundial del Refugiado el 20 de junio, la Liga Belga de Derechos Humanos y la Plataforma Ciudadana para los Refugiados denunció esta política de "no-anticipación", que no toma en cuenta el devastador impacto que tiene sobre las vidas de los solicitantes de asilo.

También denunciaron las múltiples deficiencias de los centros de acogida de refugiados. De hecho, se han recogido un gran número de testimonios individuales de diferentes centros de acogida de Bélgica y todos dejan claro que la acogida proporcionada por Bélgica es impropia de un Estado que afirma respetar los derechos humanos .

La notas de Theo

El 20 de junio también es el día en el que finaliza el año escolar y que los estudiantes reciben sus notas. Por eso, casi un año después del inicio de la crisis de acogida, la Comisión de Extranjería de la Liga Belga de Derechos Humanos y la Plataforma Ciudadana para los Refugiados decidió denunciar esta política inaceptable mediante la entrega de una "boletín de notas" a Theo Francken.

.Aunque este "boletín de notas" puede parecer malicioso, es incomparable con el verdadero drama de los solicitantes de asilo en Bélgica. La conclusión del boletín de notas es inequívoca: ¡puede y debe mejorar!