Las autoridades húngaras vulneran constantemente la libertad de prensa

Los altercados continúan cerca del paso fronterizo cerrado de Röszke. Los refugiados tratan de cruzar la valla, mientras que otros protestan pacíficamente. La prensa, por supuesto, está en el lugar para informar sobre los acontecimientos.

El agente de servicio, por su parte, debe ser capaz de distinguir a los periodistas de las personas que le atacan, del mismo modo que se puede distinguir a niños que juegan pacíficamente de alguien tirando piedras. La ley establece que "en la selección de los medios coercitivos, [un agente] debe elegir el que, además de ser eficaz, implica la menor limitación, lesiones o daños a la(s) persona(s) afectada(s) por la acción".

Basta de restricciones a la prensa

La prensa no debe ser objeto de restricciones en su cobertura de las noticias sobre los refugiados. La policía no puede aplicar lmedidas coercitivas contra periodistas que no están atacando a los agentes, sino que informan sobre los acontecimientos. Los periodistas no pueden ser arrestados por hacer su trabajo. La policía no puede borrar las fotos o las grabaciones de vídeo realizadas por los periodistas porque en ellas aparezcan policías. Estas acciones ilegales también violan la libertad de prensa.

En la actualidad, la prensa tiene un papel destacado en Hungría, ya que a través de la prensa que el público en general puede obtener información creíble. Por la misma razón, es ilegal prohibir a los periodistas la entrada en los centros de acogida de refugiados. El deber de la prensa es cubrir lo que está pasando en este tipo de centros, mientras que la opinión pública tiene derecho a ser informada acerca de las operaciones y los abusos de las autoridades.

Fuente oficial

El director general de la Oficina de Inmigración y Naturalización (BIN) planteó argumentos ridículos en favor de la prohibición cuando afirmó que el BIN garantiza los derechos de la libertad de prensa y de información, ya que mantiene a la prensa informada acerca de la situación en los centros de acogida. La invitación a que los periodistas permanezcan sentados en las salas de redacción, a la espera de que los organismos públicos les proporcionen información sobre lo que está pasando en el país, es claramente una propuesta absurda, toda vez que la presencia física de la prensa en el lugar de los hechos se hace totalmente innecesaria.

Golpear y detener a periodistas e impedirles hacer su trabajo es una grave violación de la libertad de prensa. La Unión de Libertades Civiles de Hungría ofrece asistencia jurídica gratuita a los periodistas en caso de que las autoridades les hayan impedido de alguna manera realizar su trabajo. Rogamos a los periodistas interesados que nos envíen un e-mail a tasz@tasz.hu.