Alemania: Una ley obsoleta amenaza el activismo cívico

La oficina fiscal de Berlín retira la condición de organización benéfica a una organización alemana que lucha por el medio ambiente y los derechos fundamentales, dificultando que los ciudadanos hagan llegar sus puntos de vista a los políticos.

Todos queremos que nuestros líderes utilicen el poder que les hemos confiado para el bien de la sociedad. Los ciudadanos comprometidos se unen para presionar al poder político y forman grupos para defender los derechos y la democracia.

En Alemania, las organizaciones que trabajan cuestiones de interés público tienen derecho a un estatus de organización benéfica y el Estado permite que las donaciones sean deducibles de impuestos.

Para beneficiarse de esta condición, una organización debe estar involucrada en actividades específicas. Hay 25 actividades de este tipo enumeradas en la legislación alemana (versión en inglés).

La lista de actividades incluye cosas como la promoción de la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, la religión y el salvamento de vidas. También incluye diversas causas, como el desarrollo del cultivo de plantas, del aeromodelismo y de los deportes caninos.

Sin embargo, la lista no incluye actividades relacionadas con mejorar los derechos humanos y la justicia social, como tampoco la protección del clima. Aparentemente, no se considera que sirvan al interés público.

Se revoca el estatus de la organización Campact

Campact organiza campañas por la protección del clima y de los derechos fundamentales.

El lunes, la oficina fiscal de Berlín le retiró su condición de organización benéfica, alegando que algunas de las actividades de la organización no tienen un propósito caritativo y son "demasiado políticas".

Esto resulta frustrante para una organización que trata de servir al bien público. Frustrante también para los escolares que salen a la calle todos los viernes junto a Campact para luchar por un futuro mejor.

Y Campact no es un caso aislado. A principios de este año, también se revocó el estatus de la organización francesa Attac.

Los derechos humanos y la protección del medio ambiente trascienden el partidismo

Organizaciones como Campact y Attac están dedicadas a tratar de garantizar que todos podamos vivir una vida digna y que no matemos nuestro hábitat. Se trata del interés público y va más allá de la política.

Los gobiernos europeos se han comprometido a proteger los derechos humanos y el medio ambiente a través del Convenio Europeo de Derechos Humanos y la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE.

La protección del medio ambiente y la garantía de los derechos fundamentales también forman parte de la Constitución alemana. Cada partido puede tener su propia forma de interpretarlo, pero estos objetivos trascienden las preocupaciones partidistas.

Las organizaciones de la sociedad civil nos protegen

En un momento en que el espacio para las organizaciones de la sociedad civil es cada vez más limitado, esos casos deben tomarse en serio. La pérdida de su condición de organización benéfica pone en peligro la financiación de Campact y su propia existencia. El gobierno debe restaurar su estatus y reformar una ley obsoleta.

Las organizaciones de la sociedad civil nos protegen, defienden el Estado de derecho y obligan a los gobiernos a que rindan cuentas ante la ley. Nos informan sobre los debates políticos que pueden afectar nuestros derechos y nuestra calidad de vida. Tratar de recortar su financiación constituye un ataque a nuestra democracia.