El aislamiento en los centros de internamiento de extranjeros de los Países Bajos es perjudicial e innecesario

El aislamiento de personas extranjeras detenidas en centros de internamiento comporta graves riesgos para su salud y, a pesar de la promesa del gobierno neerlandés de reducir esta práctica, un nuevo informe revela que sigue igual de extendida que antes.

El aislamiento de las personas extranjeras detenidas en centros de internamiento es muy dañino y comporta graves riesgos para la salud y, a pesar de la promesas del gobierno neerlandés, sigue siendo una práctica común. Amnistía Internacional junto con Médicos del Mundo y Stichting LOS (Punto de Apoyo Estatal de Migrantes Sin Papeles) publicó el 3 de marzo un informe en neerlandés titulado " Cuando alguien sufre ¿debemos aislarle?" que incluye la siguiente declaración de una persona que estuvo detenida:

Tras una semana de internamiento, recibí una noticia malísima sobre mi hijo, su vida estaba en peligro. Estaba fuera de mí. Lloré y me golpeé. Uno de los miembros del personal, que hablaba mi idioma, me escuchó decir que me iba a quitar la vida. Después de un rato, llegaron cuatro personas y me dijeron: “Hemos escuchado que quieres suicidarte. Te vamos a llevar a otra celda.” Pero no me informaron de que era una celda de aislamiento. Había un baño y un colchón con una única manta. Lo pasé muy mal. Pasé una noche en aislamiento. Te confiscan tu ropa, duermes en un colchón con una cámara que te enfoca. Me dijeron que era por mi seguridad. Les respondí: “Tengo mucho frío, ¿de verdad esto es por mi propio bien? Me pondré todavía más enfermo.” Lloré la noche entera, mientras me vigilaban. ¿Era este mi castigo? Si alguien está sufriendo, ¿debemos aislarle?

Las personas extranjeras que no tengan sus papeles de residencia en regla en los Países Bajos pueden ser detenidas. Cada año, se encarcela en estos centros a miles de personas a quienes o se les obliga a abandonar el país o no se les permite la entrada, por lo que se les detiene en la frontera. En estos casos, estas personas no solo pierden su libertad sino que además se les somete, en muchos casos, a otras medidas muy drásticas. Una de ellas, el uso del aislamiento.

Necesidad urgente de enmiendas

El aislamiento es problemático tanto desde el punto de vista médico como desde los derechos humanos, especialmente en los centros de internamiento de extranjeros. Los tratados de derechos humanos imponen normas muy estrictas al uso del aislamiento. Solo está permitido en circunstancias excepcionales, cuando es absolutamente necesario, proporcional y no-dicriminatorio. Es más, está medida debe estar siempre muy justificada. La investigación médica señala que el aislamiento –aunque sea breve- puede ser extremadamente perjudicial para la salud (mental). Por ello, en los últimos años, el sistema de salud pública de los Países Bajos está luchando para conseguir frenar y con el tiempo prohibir el uso del aislamiento.

El Gobierno de los Países Bajos ha expresado su disposición a dejar de usar el aislamiento también en centros de extranjeros. Sin embargo, una investigación conjunta de Amnistía Internacional, Médicos del Mundo y Stichting LOS señala que el uso de celdas de aislamiento no ha disminuido en los últimos años. Desde enero hasta final de octubre de 2014, 379 extranjeros encerradas por un delito administrativo, han pasado por el aislamiento. El porcentaje no ha variado desde hace años: cada día, una media de 1,2 o 1,3 personas detenidas en estos centros pasa su tiempo en aislamiento. Esto puede parece un porcentaje pequeño, sin embargo, cada año, cientos de extranjeros pasan por el aislamiento, con todos los riesgos que eso puede suponer para su salud.

La investigación muestra que en los últimos años, a pesar de las intenciones de prevenir de verdad el aislamiento, las prácticas, políticas y la legislación apenas ha cambiado. Por ello se requieren enmiendas con carácter de urgencia.

Esta primavera, el gobierno neerlandés analizará una propuesta legislativa cuyo objetivo es introducir una serie de cambios en lo que se refiere a la detención de personas extranjeras. Esta es la oportunidad perfecta para limitar por fin el uso del aislamiento, tomando a Suecia como ejemplo, donde nunca se utiliza el aislamiento como forma de castigo. De los 508 extranjeros detenidos en el centro de internamiento de la ciudad de Flen en 2014, la media de aislamiento fue de 15 veces, durante tramos de 12 horas. En los primeros meses de 2014, las personas extranjeras que fueron puestas en aislamiento en los Países Bajos por "conflictos internos" permanecieron cinco días y medio, de media, encerrados. Una persona estuvo aislada durante 29 días consecutivos.

"Muchas de las veces las personas a las que someten al aislamiento tienen graves problemas psicológicos," explica Annemarie Busser de Amnistía Internacional, una de las autoras del informe. "Deberían estar en un hospital psiquiátrico, con un tratamiento especializado, no en un centro de internamiento."

Recomendaciones

La política actual de los centros de internamiento de extranjeros puede llevar a violaciones de los derechos humanos y a daños (a veces muy graves) para la salud. Es necesario introducir cambios tanto para garantizar la seguridad de las personas detenidas como del personal de los centros. El aislamiento de personas extranjeras detenidas es una práctica que a día de hoy, resulta inaceptable. Por ello, debemos consagrar los esfuerzos necesarios para que se prohíba completamente.

La política del sistema de salud mental de los Países Bajos puede servir como ejemplo, así como la experiencia de la psiquiatría forense neerlandesa y otros ejemplos que han funcionado muy bien en otros países. Son la prueba de que la reducción drástica de las celdas de aislamiento e incluso la prohibición total es posible. Amnistía Internacional, Médicos del Mundo y Stichting LOS invitan a que los políticos, ejecutores y directores intenten seriamente cambiar estas prácticas y presten atención a las recomendaciones que siguen, para llevar a cabo un cambio importante en la dirección correcta.

Al gobierno:

  • Eliminar de la ley la posibilidad de imponer el aislamiento como medida disciplinaria en centros de internamiento de extranjeros.
  • Dar pasos concretos, descritos en un plan de acción, para reducir y prohibir el uso del aislamiento como medida disciplinaria; aplicando el marco establecido por el sistema de salud mental.

Colaboración de Amnistía Internacional- Países Bajos.