¿Adopción de hijastros? ¡Sí! Los psicólogos italianos dan su apoyo

Los adultos homosexuales tiene las mismas capacidades y preocupaciones que cualquier progenitor, y es indudable que los niños criados por parejas homosexuales no van a ser más inestables, ni tener problemas de desarrollo.

Algunos psicólogos italianos han presentado pruebas al gobierno de que no existe ninguna diferencia en el desarrollo y el comportamiento psicosocial entre niños que crecen con progenitores homosexuales y heterosexuales.

Los psicólogos afirmaron que la mayoría de los estudios muestran que tener progenitores gays no afecta negativamente a los niños.

El Senado italiano aprobó en febrero un proyecto de ley aguado que permitía las uniones civiles para las personas del mismo sexo, pero no incuyó la disposición sobre la adopción, que permitía que las parejas del mismo sexo adoptaron mutuamente a sus hijos respectivos, la llamada adopción de hijastro.

Las personas que están en contra de la igualdad matrimonial argumentaban que era perjudicial para los niños crecer en una familia con progenitores homosexuales y que les podía afectar negativamente en el futuro.

Sin efectos negativos

La asociación de psicólogos de Lazio, Italia, ha presentado a los senadores un análisis de la literatura internacional de los últimos 40 años relacionada con la maternidad/paternidad y la crianza en parejas de personas del mismo sexo, y los efectos psicológicos y emocionales sobre los niños.

Las investigaciones muestran que no existe ningún tipo de prueba científica que vincule la orientación sexual de los progenitores con una crianza más o menos eficaz. Es decir, que los hijos de progenitores LGTB se desarrollan igual que el resto de los niños.

El futuro de los niños no depende de la orientación sexual de sus padres.

Basta de discriminación

Las personas y parejas LGTB son perfectamente capaces de satisfacer todas las necesidades del niño y deberían tener los mismos derechos que los progenitores heterosexuales.Tienen la misma capacidad de proporcionar a sus hijos un entorno saludable donde se sientan apoyados.

Por principio, todos los tipos de discriminación, en este caso por orientación sexual, deberían eliminarse. Los adultos homosexuales tienen las mismas capacidades y preocupaciones que los demás, y es indudable que los niños criados por parejas homosexuales no van a ser más inestables, ni tener problemas de desarrollo.

Las parejas y personas LGTB deberían tener el derecho a ser padres y madres a través de la adopción, la acogida y las tecnologías reproductivas. Estos métodos cuidan los intereses de los niños y no deberían estar prohibidos por el simple hecho de que ambos adultos sean del mismo género.atificado

Poder formar una familia es uno de los valores sociales principales de la humanidad, que conecta a las personas y ayuda el desarrollo humano. Privar a adultos y niños de su derecho a tener una familia está en contra de los valores sociales fundamentales de la vida, y, más aún, contra cada acuerdo internacional y regional firmado y ratificado y el Convenio de Derechos Humanos.