Italia utiliza barcos para poner a migrantes con covid en cuarentena

La organización italiana CILD se enteró de que un gambiano con permiso de residencia que dio positivo en covid había sido trasladado a un barco de cuarentena sin previo aviso. Pronto descubrieron que no era el único, había decenas de casos similares.

Un barco para mantener en cuarentena a residentes no italianos

El pasado 9 de octubre la Coalición Italiana por las Libertades y los Derechos Civiles (Coalizione Italiana per le Libertà e i Diritti Civili, CILD) recibió la noticia de que un gambiano con permiso de residencia que había dado positivo en covid, había sido trasladado desde un centro de acogida en Roma al "barco de cuarentena Gnv Allegra" en Palermo. El hombre no fue notificado previamente de este traslado. Poco después, aparecieron varios casos similares. Los abogados de Asgi informaron de una docena de personas en varias ciudades italianas que habían sido tratadas de la misma forma. CILD se movilizó inmediatamente, publicando un artículo en la plataforma Open Migration ese mismo día.

El "barco Allegra" es uno de los cinco barcos utilizados para retener a migrantes que habían sido rescatados o llegado en barcos de bandera extranjera y que habían dado positivo en las pruebas de coronavirus, en virtud de la medida del Departamento de Protección Civil del 12 de abril de 2020.

Barcos de cuarentena: ¿aceptables?

A partir de octubre, la situación es bastante diferente. Estos barcos actualmente "albergan" a migrantes con permiso de residencia en Italia que han dado positivo en la prueba de Covid-19, así como a los que llegaron por mar en barcos italianos o extranjeros, independientemente de que hayan dado positivo en las pruebas de Covid-19. Lo que se temía desde el principio se ha convertido en una realidad: los barcos de cuarentena han pasado de ser una medida de recepción excepcional a ser instalaciones flotantes de detención de migrantes.

En su informe "Immigration detention in Covid-19 times" [Detención de inmigrantes en tiempos de Covid-19], CILD ha subrayado que los barcos de cuarentena solo pueden ser aceptables si garantizan que el aislamiento médico a bordo es proporcionado, no discriminatorio y no arbitrario. Esto ya no es el caso. La práctica de mantener a ciudadanos de terceros países en el mar durante su período de cuarentena es ilegítima y carece de todo fundamento jurídico.

La respuesta insatisfactoria de la ministra de Interior

La ministra de Interior, Lucia Lamorgese, respondió a los informes y denuncias de la sociedad civil señalando que, debido a la falta de instalaciones en tierra, la medida se consideraba necesaria para garantizar el aislamiento de los migrantes afectados por el virus y para proteger al personal y a los detenidos en otros centros. "Una vez que se recuperen", declaró, "los migrantes serán trasladados a sus provincias de nuevo". Su respuesta no es satisfactoria. CILD considera que esta práctica es discriminatoria, arbitraria y desproporcionada. Por ello, seguirá vigilando la situación hasta que se encuentre una solución.

Durante el punto álgido de la epidemia, en Trieste, en la región de Friul-Venecia Julia, las autoridades regionales propusieron atracar un barco en el puerto de la ciudad para acoger a ancianos afectados por la Covid-19. Aunque enseguida se sucedieron las protestas y la oposición, el plan de un "barco-lazareto" siguió flotando durante más de un mes. El propio "Gnv Allegra" fue identificado y asignado para la función. Sin embargo, finalmente, las autoridades regionales decidieron no proceder y el acuerdo fracasó. ¿Cómo y por qué es distinta la situación de los migrantes? La emergencia sanitaria no puede ser una excusa para discriminarlos.