#MeAndMyRights: los derechos humanos nos protegen

Los gobiernos de la UE llevan desde 2001 recortando nuestros derechos en nombre de la lucha antiterrorista. Claro que los ataques terroristas nos dan miedo, nadie quiere ser herido o asesinado, pero esperamos que hagan algo que nos proteja de verdad.

Para ganar más votos, los políticos proponen soluciones simples que pueden sonar bien hacia fuera porque se centran en fortalecer la seguridad y limitar nuestras libertades. Cada vez que hay un nuevo ataque, se anuncia una nueva política más dura y que interfiere más con nuestras libertades, pero no se ha logrado ni detenerlos, ni disimnuirlos. Más bien al contrario, cada vez son más frecuentes. Las políticas simples y duras no funcionan. Nos hemos visto obligados a sacrificar nuestros valores y derechos y a cambio solo hemos perdido seguridad.

Derechos = seguridad

Liberties acaba de publicar un informe en el que analiza dos medidas antiterroristas muy populares entre los gobiernos de Europa: la vigilancia masiva y los perfiles étnicos. En los próximos meses, una nueva serie de #MeAndMyRights explicará estas prácticas, por qué son contraproducentes y cómo ciertas medidas alternativas, que cumplen con las normas de derechos humanos, son de hecho más efectivas y pueden brindar más seguridad pública.

Por vigilancia masiva, nos referimos al tipo de cosas que explicaba Edward Snowden que hacían las agencias de espionaje en Estados Unidos y Europa. Es decir, que las fuerzas de seguridad mantengan un registro de cosas como tus llamadas, correos electrónicos, tu ubicación o los sitios web que visitas en internet. Por perfiles étnicos nos referimos a cuando las fuerzas de seguridad detienen y registran a una persona o hacen una redada en su hogar solo porque el objetivo parece ser musulmán, y no porque tengan pruebas reales de que esa persona pueda haber cometido un delito.

La vigilancia masiva no funciona

Las autoridades de muchos países llevan utilizando la vigilancia masiva y los perfiles étnicos desde hace varios años. Toda la evidencia disponible muestra que estas políticas no han servido para arrestar a terroristas ni para prevenir ataques. Más bien lo contrario: nos han hecho más vulnerables a los ataques. Por ejemplo, la vigilancia masiva desvía agentes y financiación de formas tradicionales de investigación que sí que sirven para detener los ataques. La utilización de perfiles étnicos rompe la confianza entre las personas que pertenecen a minorías y la policía, dificultando así que las fuerzas de seguridad obtengan información que pueda ser útil para detener o atrapar a sospechosos.

Nuestros próximos artículos explicarán cómo nuestros gobiernos podrían fortalecer la seguridad de verdad, si cumplieran con sus obligaciones legales y respetaran la legislación de derechos humanos. Vamos a profundizar sobre por qué la vigilancia masiva y los perfiles étnicos perjudican a nuestras sociedades, son inútiles y totalmente contraproducentes en la lucha contra el terrorismo. Explicaremos también cómo algunas antiguas políticas antiterroristas, de eficacia comprobada, que respetan los derechos humanos son más efectivas. Y analizaremos cómo nuestros gobiernos colaboran de forma involuntaria con las organizaciones terroristas haciendo que más personas se conviertan al extremismo violento al no otorgar a las minorías los mismos derechos que a los demás y colaborar con regímenes represivos en el exterior. En resumen, explicaremos cómo los derechos humanos nos mantienen seguros.

Si quieres obtener información más detallada o leer más sobre los resultados y estudios a los que nos referimos, puedes consultar nuestro informe completo "Seguridad por medio de los derechos humanos" aquí.