Necesitamos nueva energía para resolver las cuestionas migratorias en Italia y en el mundo

Dados los efectos de la globalización y de la guerra contra el terrorismo, la inmigración no desaparecerá. A menos que se encuentre nueva "energía" en Italia y por el mundo, la epidemia inmigratoria será irresoluble.

“Vayamos a las calles tenemos que enseñarle a la gente que la inmigración no es un fenómeno que se vaya a acabar; continuará con nosotros, incluso en la siguiente generación". Emma Bonino

La cuestión de la inmigración y de los refugiados se ha convertido en un fenómeno global, una epidemia.

En Italia, los inmigrantes legales constituyen el 8 % de la población. En otras palabras, representan más de 6 millones de personas en todo el país. Acogemos además a más de 500.000 inmigrantes ilegales, que se mantienen en una situación de "limbo" migratorio, puesto que no se sabe exactamente de dónde vienen.

Estadísticas recientes sobre inmigración muestran que las solicitudes de asilo se deniegan ahora al menos en el 50 % de casos.

Encontrar una solución a la epidemia inmigratoria no es tarea fácil o clara. A lo largo de los años, se han propuesto miles de soluciones, como, por ejemplo, emplear a los solicitantes de asilo en proyectos de servicio a la comunidad o construir nuevos centros para inmigrantes en cada región italiana. Hasta la fecha, ninguna propuesta ha sido capaz de dar una respuesta adecuada y humana a las necesidades de la inmigración en Italia.


La nueva propuesta

Bonino, junto con Enzo Bianco, alcalde de Catania y presidente de la ANCI, liderará durante los próximos meses una batalla en el Senado italiano con una nueva propuesta para poner fin de una vez por todas a la guerra contra la inmigración.

La iniciativa, llamada "Voltare pagina" (Pasar página), plantea introducir un enfoque completamente diferente en la política migratoria, con la cooperación de los funcionarios del gobierno, las organizaciones nacionales, los sindicatos confederales y la comunidad local.

Bonino y sus aliados planean también trasladar el objetivo de Voltare Pagina a una nueva proposición de ley que exija al gobierno italiano cumplir cinco objetivos clave:

  • I. Centrarse en la acogida de inmigrantes
  • II. Reforzar el sistema de protección de solicitantes de asilo y refugiados (SPRAR, por sus siglas en italiano)
  • III. Aumentar la eficacia de los centros de empleo y abrir la posibilidad de transformar el permiso de residencia por solicitud de asilo en un permiso de trabajo (incluso en los casos de denegación de la solicitud)
  • IV. Crear oficinas especializadas para la atención de solicitantes de asilo y refugiados
  • V. Reintroducir el sistema de los patrocinios (siguiendo el modelo de la iniciativa turco-napolitana).

Tal y como explica Riccardo Magi, el objetivo principal del nuevo enfoque es regularizar a quienes llegan a Italia y se ponen a disposición "de las fuerzas sociales y productivas del territorio que los acoge".


¿Llevarse la peor parte?

La última propuesta de Bonino ha desencadenado una serie de reacciones y críticas a escala nacional.

Por ejemplo, los autóctonos temen que las facilidades para el empleo propuestas por la nueva iniciativa de ley puedan empeorar los problemas económicos existentes en Italia, donde más de cinco millones de personas viven en condiciones de pobreza y el 40 % de los jóvenes está desempleado.

Sin embargo, tal y como subraya Bonino, la propuesta de ley sigue dando prioridad en materia de derechos y prestaciones económicas a los ciudadanos italianos por encima de los inmigrantes. En otras palabras, la propuesta de ley no socava la posibilidad de intervenir para erradicar la pobreza.

Los funcionarios del gobierno están también preocupados de que un aumento del número de inmigrantes incremente el riesgo de ataques terroristas en Italia. Pero la nueva iniciativa no modifica los criterios del proceso de "investigación de antecedentes" aplicado a los inmigrantes recién llegados. Por lo tanto, estos argumentos resultan infundados.


Hacen falta nuevas energías

“Debemos reconocer que nuestro país necesita nuevas energías", explica Emma Bonino. Sus palabras quieren demostrar que la iniciativa no sólo es una posibilidad, sino una necesidad.

Dados los efectos de la globalización y de la guerra contra el terrorismo, resulta imposible detener la inmigración. Si no se encuentran nuevas "energías" en Italia y en todo el mundo, la epidemia inmigratoria será irresoluble.