El imperio mediático de Orbán recibe ilegalmente luz verde

Una decisión ilegal de la Autoridad de la Competencia Húngara permitió la creación del imperio mediático de Fidesz, declaró el tribunal.

Una parte importante de los medios de comunicación progubernamentales húngaros fue absorbido por la Fundación de Prensa y Medios de Comunicación Centroeuropea (KESMA por sus siglas en húngaro) en el curso de un solo día a finales de 2018. El 28 de noviembre de 2018, 476 medios de comunicación fueron ofrecidos de forma simultánea, sin pago alguno, por sus propietarios -todos ellos empresarios amigos de Fidesz- a KESMA, que se había formado tan solo unos meses antes.

Deesta forma, KESMA incluye ahora Retro Radio, la única emisora de radio comercial nacional; Origo, un portal de noticias de amplio alcance; Lokál, un diario distribuido gratuitamente en Budapest; y todos los periódicos regionales. Además, la fundación tomó el control de los canales de radio y televisión de gran audiencia, así como de los periódicos y revistas sobre economía, deportes, política y los tabloides. Como resultado, el 40% del volumen de ventas del sector de noticias y vida pública del mercado de los medios de comunicación húngaros lo concentra ahora KESMA, cuyos medios de comunicación sirven como portavoces de la propaganda del Gobierno.

"Este grado de concentración provoca una distorsión grave en el mercado de los medios de comunicación, socavando la pluralidad de la prensa y amenazando la competencia económica leal", señaló Dalma Dojcsák, directora del proyecto de libertades políticas de HCLU.

Dudosa afirmación de "interés público"

Un grupo empesarial tan grande necesitaba la aprobación de la Autoridad de la Competencia Húngara (HCA). Sin embargo, el Gobierno intervino, emitiendo una orden solo una semana después del anuncio de la fusión, según la cual la adquisición de la propiedad por parte de KESMA se designaba como un asunto de importancia estratégica nacional y, por ello, quedaba exenta del examen de la competencia y de una posible investigación. Después de esto, la Autoridad de la Competencia alegó falta de competencia sobre el asunto, cerró su procedimiento de examen y emitió un certificado legal que permitía el registro de la transacción en el Tribunal de Comercio.

Posteriormente, Szabad Pécs, un portal de noticias local representado por la Unión Húngara de Libertades Civiles (HCLU por sus siglas en inglés), miembro de Liberties, se dirigió al tribunal como empresa que compite con KESMA, exigiendo la anulación de la decisión de la HCA y la orden de la autoridad de llevar a cabo el procedimiento de examen de la competencia. Asimismo, pidió al tribunal que consultara al Tribunal Constitucional, pues la orden gubernamental de exención y la ley en la que se basaba infringían la Ley Fundamental húngara, la Constitución del país. La ley permite que gobierno exima de la investigación de la competencia a cualquier tipo de transacción comercial. Además, la orden gubernamental aplicó la ley de manera abusiva, justificando su decisión con tan solo dos palabras: "interés público".

El Tribunal Regional de Budapest-Capital afirmó que la HCA no realizó ninguna investigación sustancial, ni siquiera haciendo referencia a la orden gubernamental que designaba la fusión como un asunto de importancia estratégica nacional. Por lo tanto, al emitir el certificado legal actuó ilegalmente. Además, el tribunal determinó que la HCA alegó falta de competencia, lo que significaba que no tenía autoridad para emitir el certificado legal.

El tribunal ordena una segunda revisión

Además de registrar la adquisición de la propiedad de KESMA en el Tribunal de Comercio, el certificado legal también era necesario para la fusión de las empresas propiedad de KESMA. Por ejemplo, en septiembre de 2019, 11 empresas se fusionaron en Mediaworks Zrt., el buque insignia del imperio corporativo de KESMA. Dado que el tribunal anuló el certificado legal, la legalidad de estas transacciones también es ambigua.

El tribunal ordenó a la HCA que volviera a llevar a cabo el procedimiento, dictaminando que tenía la autoridad legal para hacerlo, y que cerrara la investigación con una decisión correspondiente que tuviera una justificación adecuada.

HCLU y Szabad Pécs anunciaron que informarán al Tribunal de Comercio sobre la posible falta de condición jurídica de las fusiones y absorciones dentro de KESMA a causa de la reciente decisión del tribunal. Además, dijeron que harán un seguimiento de las decisiones de la HCA y las impugnarán en caso de que el nuevo procedimiento se cierre con otra decisión ilegal.