Condiciones inhumanas en campo de refugiados francés azotado por las tormentas

Las tormentas han inundado el campo de refugiados de Grande-Synthe en Francia, dejando a los refugiados con barro hasta los tobillos y los tiendas totalmente destrozadas.

Las personas en el campo corren el riesgo de contraer infecciones y enfermedades, y los voluntarios no tienen capacidad de proporcionarles mejores condiciones.

Los voluntarios de la organización de Bristol Aid Box Convoy informan que las tiendas se inundan cada día, y dado que las autoridades locales no quieren que el campo crezca, no les permiten llevar tiendas nuevas para reemplazar las que se han hecho inhabitables, ni tampoco realizar cualquier tipo de labor de construcción para mejorar los refugios existentes.

Calados

Los voluntarios explican que no tienen la experiencia necesaria para afrontar los enormes problemas de salud, falta de comida y de servicios sanitarios que no funcionan, y el tipo de ayuda que sí podrían prestar: está prohibida.

Los activistas denuncian que no se les permite siquiera llevar leña o mantas nuevas. Las tormentas han inundado y destrozado las tiendas de cerca de 200 personas, que han conseguido resguardarse en las tiendas de tránsito

Médicos sin Fronteras, que lleva trabajando desde octubre en la cercana Dunquerque, informó al periódico The Guardian que están preocupados porque a pesar de llevar casi seis meses discutiendo cómo reubicar a las personas, no se ha hecho nada.

Nuevo campo

Las autoridades francesas tienen proyectado construir un campo de refugiados con condiciones mucho mejroes, por lo que tienen prohibido mejorar la calidad del campo existente.

El campo de refugiados de Grande-Synthe es el último punto para cerca de 3.000 refugiados que llegaron hasta ahí con la esperanza de poder cruzar el Canal de la Mancha y llegar a Reino Unido. Igual que el campo de Calais, Grande-Synthe está a 80 kilómetros de Dover, Inglaterra.

Los medios de comunciación, que llaman frecuentemente al campo de Calais "la jungla", han señalado que las condiciones en Grande-Synthe son mucho peores, incluso a pesar de que hay muchísimas personas más en el campo de Calais.

El campo de Grande-Synthe existe desde 2006, aunque durante años ha tenido menos de 100 refugiados. Desde septiembre y el comienzo de la crisis humanitaria en Europa, su población ha aumentado. Llegan entre 50 y 100 refugiados por semana.